Me dediqué a ver La Última Hora hasta el final, y me pareció que “la vieja Lencha” encajaría muy bien en el programa. Tiene gracia, aportó buenos datos políticos y es un personaje que no aburre. Es más, ella hizo relajado el segmento, porque eso de escuchar al “Mr. Google” Lim Yueng, con su casi eterno monólogo es un absurdo. ¡Empalaga!

¡Piel de naranja!
Ni el hecho de que sea una fémina dulce y carismática me permite perdonarle a María Elena Berberián, la jurado de Canta Conmigo, que deje ver en pantalla que no es amante de los ejercicios. Digo, si sabe que tiene celulitis, por lo menos, que se digne a usar pantalones. “Mija”, copie el ejemplo de Lavítola, ella entendió el mensaje.

Mal sin remedio
Puedo contar con los dedos de una mano los días en que la periodista “gris” de Telemetro, ¡ojo!, no me refiero a Aracelis Leoteau, sino a Lizveika Lezcano, va bien arreglada al noticiario matutino. Cada vez la veo más opaca y sencilla, por suerte goza de una voz que no deja dormir a los televidentes. Niña, trate de hacer un esfuercito, nada le cuesta.