Ayer me enteré de que los canales de Medcom y TVN decidieron sumarse al ahorro energético nacional y cancelaron sus respectivas tandas del trasnochador, pero si quieren ahorrar de verdad deberían apagar -por ejemplo- un par de foquitos, lámparas y pantallas XXL de los nuevos estudios de noticias, porque son la envidia del Maracaná.

Diosas y totumas
Quiero felicitar a la mente iluminada que decidió acabar con el reinado de las extensiones en Telemetro. Me encanta cómo se ven Caroline, Lisveika y Jenia, pero, ¡Por Dios! ¿Qué le pasó a Leticia Adames Hassán? Si las totumas hablaran se llamarían Leticia. Lo peor es la galluza. Otro cambio de fallido, el de ella compite con el de Elkiriam.

De terror
Quiero pedirle a Gisela Tuñón que sea más natural. Ya basta con la voz fingida, los labios que no se mueven, las miradas de asesina en serie y el cabello almidonado. “Mija”, relájese, deje el estrés. En Al descubierto abusaba de las ridiculeces, pero ahora, en el noticiario vespertino, aterroriza, y más porque María Elena no es que sonría tanto.