Más o menos
Todavía estoy tratando de separar mis sentimientos después del encontronazo que tuvieron al ver el vestido celeste que lució Blanca Herrera en la pasada gala de Dancing with the “staff”. El vestido cumple con la tendencia actual para eventos de gala, pero creo que el color no le favoreció, así como tampoco la tela “baratier”. Por eso se veía como una

abuela.

Hablando de telas
Es que creo que lo de la telita “baratier” no solo es asunto de Blanca, ya que los vestidos de las participantes se caen a pedazos. Sé que tienen que cumplir con el presupuesto, pero por Dios que no se note tanta pobreza, la pobre Ilda casi queda en cueros en pleno baile. La que se lució ayer fue Moyra. ¿Será que solo alcanza para un buen vestido?
¡Ubíquese!
Como no todo es Dancing, ¿qué le pasa a Oscar Díaz en su papel de Ramiro en In Fraganti? Está bien que el programa es atorrante e informal, pero que
llegue en shorts , chancletas y el pelo grasoso es desagradable, sobre todo porque estéticamente tampoco está como para enseñar. Papa, báñese que el
agua y jabón no hacen daño.