La comida rápida que se consume en forma constante como hábito regular termina siendo un asesino silencioso en cuanto al colesterol.
El consumo excesivo de grasas saturadas es la causa principal del aumento del colesterol; este hecho aumenta la producción del colesterol y reduce su eliminación.
Los genes juegan un papel importante. Según la Asociación Cardiaca Americana, hay personas que hacen dietas no tan saludables y tienen el colesterol bajo, pero hay otras que realizan dietas adecuadas y aún así tienen que tomar pastillas para mantener el nivel normal.