La lógica de un auténtico creador es trabajar sin dejar nunca de lado las tendencias que son características en él. Por eso resulta sumamente fácil reconocer la visión original de Issey Miyake y su absoluta curiosidad en todo el universo de sus creaciones, diseño, moda, perfumes.
La creación de Le Feu d"Issey se encuentra en el centro de la evolución lúdica de la colección Pleats Please. "En esta época, nos confía Issey, deseaba crear una prenda que estuviera acorde con la vida".
Issey Miyake nunca ha dudado en cuestionarse la razón de su éxito y orientar su búsqueda hacia soluciones radicales, aunque tuviese que destruir los cánones de la moda y la belleza, porque está convencido de que hay que concebir una prenda en función de su uso. Para él, la cuestión medioambiental es algo primordial: el universo del perfume está directamente implicado ya que se trata de un "paso" entre el cuerpo y su vestido, entre la prenda y el medioambiente.
Con Pleats Please, Issey Miyake se dirige al cuerpo. No para restringirlo en nombre de una estética determinada, sino para ofrecerle una prenda que contenga juego, poesía y humor. Un producto de una sencillez extrema y fácil utilización, como si fuese un simple vaquero o una camiseta. Dicho de otra manera libertad con emoción.
En su moda como en sus perfumes, Issey Miyake se basa en una diversidad de sensaciones, colores, aromas y materias y en las sutiles relaciones que se establecen entre godos estos elementos. Esta combinación produce un estallido sensual que resuena en los sentimientos de cada persona. Pero Issey Miyake no se limita a los diversos elementos que le propone la vida. Crea también a partir de los infinitos matices de la memoria colectiva. Es una manera de diseñar ropa, objetos o perfumes que todo el mundo puede llevar o utilizar. Y lo que es fundamental, cada persona puede sentirse libre para adaptárselos o recrearlos según sus gustos y humores.
Este creador vanguardista no se cansa nunca de buscar la belleza y utiliza un lenguaje de libertad, sencillez y universalidad.
Nos cuenta: "No deseo que todo el mundo lleve mis prendas o mis perfumes, pero sí que quienes lo hagan los lleven de forma natural". Y añade: "Algunas personas piensan que el diseño se define por la belleza de lo útil pero lo que yo quiero, es poder integrar sentimientos y emociones. Hay que ponerle vida, sin olvidar el humor y la poesía".
Después de D"Eau d"Issey, la creación de un segundo perfume para mujer con dos variantes: Le Feu D"Issey y ahora Le Feu d"Issey Light, procede de este mismo cuestionamiento y de una idéntica voluntad de suprimir los convecionalismos de la belleza, para que todos tengamos la libertad de ser nosotros mismos.
LE FEU D"ISSEY: LA MAGIA DE UN FRASCO
Un perfume tan intenso e imprevisible, exigía un frasco radical y paradójico Issey Miyake lo ha logrado.
Viste el perfume con una esfera de material sintético de color rojo flamígero. Issey Miyake ha sabido transformar la pasividad sensual de sus fragancias de base en una impertinencia inesperada.
Esta esfera de PCTA Waterclear se aleja del oro y del cristal al que parecen confinados los perfumes exquisitos. Un doble cono irisado, integrado en la esfera, sugiere un prisma, destella como si surgiesen del centro de la esfera, en donde se oculta el perfume.
Sólo cuando tomamos el frasco entre las manos, un dispositivo hace aparecer el pop-up del frasco. Emana entonces una mezcla explosiva del ímpetu búlgaro de las rosas y el misticismo oriental del lirio japonés.
Antes de llegar a ver este tesoro multifacético, no podemos dejar pasar el cubo de original de color rojo fuego, marcado por un grafismo renovado que se presenta ante las mujeres que ya han sido seducidas por la audacia de Le Feu d"Issey.