Hay vida detrás de la muerte o, al menos, buena literatura: "La curiosa vida de los cadáveres humanos", que ya se ha convertido en un súper ventas, explica con mucho humor y todo lujo de detalles qué ocurre cuando nos morimos.
"La muerte no tiene por qué ser aburrida", dice la autora, Mary Roach. Y, bajo esta premisa, esta periodista de San Francisco lleva al lector por una singular travesía en la que explica los usos de los cadáveres desde la antigüedad hasta hoy.
Roach pasa del canibalismo en China a la necrofilia en Nevada, de los hurtos de tumbas en el Reino Unido a la Revolución Francesa (los franceses, indica, estaban obsesionados con descubrir cuánto tiempo mantenían la conciencia las cabezas recién segadas).
La escritora se remonta al siglo XII y explica que en esa época los bazares de Arabia ofrecían un apetitoso plato llamado "momia humana", que consistía en restos de personas empapados en miel.
Tiempo después, las fabricantes de líquido para embalsamar no eran mucho más respetuosos y llegaron a patrocinar concursos para premiar los "fiambres" mejor conservados.