El baile deleita al mundo, pero en nuestro país es visto tan sólo como un pasatiempo, mas no como una auténtica profesión.
Las cifras hablan por sí solas, 27 estudiantes de ambos sexos forman parte de la Escuela de Danza de la Universidad de Panamá y cada año la matrícula disminuye.
Por tal motivo, estos mismo jóvenes organizan un seminario llamado "Verano Intensivo danza 2007" con la finalidad de que esta carrera sea también una opción más para los graduados de secundaria.
Así como cientos eligen sin parpadear ser abogados o banqueros, también estudiar danza cambia el rumbo de una vida, si dejamos atrás los estereotipos de una sociedad consumista.
La actividad se llevará a cabo del 15 de enero al 2 de marzo en el Gimnasio del Campus Harmodio Arias Madrid.
Stephani Lee aún recuerda que al finalizar su bachillerato en ciencias, sus padres deseaban que estudiara Derecho, pero ella insistía en ser bailarina.
"¡Cómo es posible, te vas a morir de hambre!" fue una frase desmotivadora por parte de sus familiares. Sin pensar en ello se inscribió en la escuela de danza, hoy cursa el tercer año.
Lo mismo ocurrió con Omaris Mariñas, secretaria general de la Asociación de Estudiantes de danza y una de los organizadoras de la actividad, quien afirma que la mayoría de los estudiantes se inclina por esta carrera, definitivamente porque le nace del corazón.
Inspirada por la magia que ofrece el baile, reconoce que en Panamá este arte se encuentra en vías de desarrollo. Mucho ha influido el hecho de que la gente la excluya.
Según Mariñas, bailar no es solamente moverse al son de coreografías como en las academias de baile populares; para ser un bailarín hay que empaparse de su historia, de su cultura.
"Es grande la diferencia entre una escuela de baile, como las que encontramos por doquier, y una licenciatura en danza moderna. En las academias te enseñan sólo técnicas, la esencia se aprende en la universidad", agregó Mariñas.
La chica, quien también cursa el tercer año, asegura que la carrera cuenta con profesores de vasta experiencia, conocedores de técnicas perfeccionadas; sin embargo, falta mucho por hacer.
Y entre esas cosas, Mireya Navarro, Directora del Departamento de Danza de la Universidad de Panamá, comenta que se necesita más salones de clases.
Los alumnos de las tres carreras utilizan nada más dos salones para recibir sus clases y las condiciones no son las mejores.
La profesora, con 23 años de experiencia, recalcó que siete docentes imparten clases en la institución. No se ha contratado ninguno más.
"Si tuviéramos un mejor espacio y más profesores, de seguro habría más interesados" enfatizó.
Comparando nuestro tierra con otras regiones como Costa Rica y Colombia, Ingry Insturaim, otra alumna universitaria, señala que, tomando en cuenta que somos un país rico en mezclas culturales, todavía la danza no se ha explotado al máximo, estamos en pleno crecimiento.
En la Universidad de Panamá los estudiantes se especializan en todos los ámbitos que abarca la danza moderna: desde el clásico, contemporáneo hasta técnicas en ritmos de géneros populares como el reggaetón. Es una cátedra completa, de calidad.
Otro de los propósitos del verano intensivo es reunir a renombrados maestros como Diguar Sapi, Milvia Martínez, Uziel Aloy, Nereyda Rey, entre otros, para que en seis semanas se desarrollen técnicas de ballet, teatro, afro, jazz y más.
El objetivo central es que los jóvenes se entreguen a una aventura sin límites donde el movimiento sea la mejor manera de expresar las emociones; sin temor, sin tapujos, porque la danza también tiene futuro.
Si estás interesado en participar en el verano intensivo de la Escuela de Danza de la Universidad de Panamá, tienes hasta el 12 de enero. Para mayor información, contáctate al email: ae_danzapanama@yahoo.com ó a los teléfonos: 6526- 7778 con Omaris Mariñas.
Se llevará a cabo del 15 de enero al 2 de marzo en el gimnasio del Campus Harmodio Arias Madrid de la Universidad de Panamá; en horarios de 8:00 a.m. a 12:00 m.d.