Variedades

La democracia empieza en casa


"Toda la vida del individuo está teñida por la cuestión de género y hay que desenmarañar esta telaraña. No nos podemos detener en estudiar sólo la violencia. Por lo tanto, también se enfoca en otros aspectos como: Paternidad, sexualidad del hombre, ¿cómo crecemos como hombres?, ¿cuáles son las alternativas de los hombres?, base de la masculinidad (adicción: alcohol y drogas y SIDA)", manifestó Antonio Ramírez.
Ramírez es mexicano, invitado por el Centro de Atención a la Mujer Maltratada, ONG que preside la H. L. Gloria Young, él dictó en Panamá un taller sobre masculinidad, tema que también ha enfocado en jornadas de capacitación en asuntos de género en Perú, Guatemala y Los Estados Unidos. El próximo año irá a Hong Kong. Ha desarrollado un modelo de atención a hombres violentos desde la masculinidad.
Hace 12 años se dedica a esto. Explica cómo comenzó todo. "Yo realizaba mucho trabajo político. Nunca había considerado la cuestión de género, la situación de la mujer.
Es cantante de ópera, músico profesional, sin embargo, continúa: "cuando terminé mi Maestría en Música, metí mis papeles en un lugar y me llamaron de un programa de mujeres, pero me mandaron al de hombres violentos".
Sigue explicando que las charlas que escuchó le ilustraron sobre algunos aspectos que él no se había podido explicar.
Empezó en 1987, pero fue en 1990 cuando hombre latino en español, desarrollar un modelo de tratamiento diferente. (México, Honduras, Atlanta).
El suyo es un Programa Pro-feminista y Ecológico, dijo y profundizó sobre la materia. Hombres y mujeres actuamos acorde con roles sociales que se nos han dado. Pero, he allí que es menester preguntarse: ¿Hay alternativa?. Esto es lo que hizo Ramírez y desde entonces orienta a otros en la materia.
"Tenemos que lidiar con terminar con las diferencias entre sexos", dijo y explicó que su programa lo llama ecológico por el hecho de que cada persona tiene sus diferencias. Entonces, "la posición ecológica me ayuda a entender lo que yo necesito como ser humano fuera de los patrones psicológicos como ser humano. Cuando hago esto desarrollo una de las gestiones de la naturaleza".
El tiene el Centro de Capacitación para erradicar la violencia intrafamiliar masculina (CECEVIM), en San Francisco, California. Allí dicta cursos en que capacita a la par a 120 hombres. La capacitación dura un año y consta de tres etapas o fases. A saber:
La fase A: Permite conocer los fundamentos de la violencia. ¿Por qué se da? ¿Por qué el hombre es violento? Dura 16 semanas.
La fase B: Aquí el objetivo es ¿Cómo empezar a crear intimidad consigo mismo? Incluyes la desconexión de las emociones- Dura 16 semanas.
La fase C: Aquí la meta es: ¿Cómo tener relaciones más equitativas, positivas, intuitivas y comunicativas.
El entrevistado manifestó que "nosotros no hemos tomado responsabilidad por la violencia masculina. Las mujeres no van a querer la violencia del hombre", pero, siguió planteando que hay cierto nivel de complicidad en el dejar de hacer algo al respecto cuando, por ejemplo, yo veo que mi hermano está siendo violento. "En el programa nos aseguramos de no dar ni recibir apoyos para ser violentos", dijo por eso es que se llama la atención sobre la importancia de denunciar la violencia.
El Licdo. Ramírez explicó que entra en colusión la mujer apoyando esa violencia que ve y no dice, sólo porque no la afecta directamente.
"Es muy importante que la mujer se una en una fuerza social para forzarnos a hacer esos cambios. Esta razón por la que existimos como programa: Tantas mujeres me han empujado en el camino del Pro-feminismo. Para confrontar el patriarcado", puntualizó.
Sobre el mismo punto añadió que "el hombre obtiene muchos beneficios de creerse superior a la mujer". Es asunto de comodidad, puesto que tiene una esclava y amante en casa. Y no quiere dejar estos beneficios".
El propósito del taller que Ramírez dictó a un grupo de hombres en el CAMM, como parte del Programa "Clínica de la Masculinidad", que esta organización sin fines de lucro lleva adelante, es "hacer una reflexión acerca de ¿qué es la violencia? Y ¿cómo se puede parar esta violencia".
El plantea que el camino es por medio de tener una vivencia, del experimentar en un grupo no violencia una cultura no violenta por lo menos por las siguientes dos horas.
"Se promueve la igualdad entre nosotros, igualdad con los compañeros. Si puedo tener igualdad aquí, puedo tenerla en el hogar. Se extrapola de lo que se aprende en clases".
La fuente se refirió también al papel de los medios de comunicación en el manejo de estos temas. Dijo que se debe ser cuidadoso para evitar el sensacionalismo. Pero, que su rol como aliados en la denuncia del fenómeno de violencia intrafamiliar es necesario. Puso el ejemplo de un caso de violencia intrafamiliar que captó por buen tiempo la atención del público en los Estados Unidos y fuera de esta nación: el de O. J. Simpson.
Al respecto dijo: "Por un lado fue terrible, porque esas horas y horas que se pasaba la TV en los juzgados esperando que saliera J. Simpson, se empezó a ver como una forma de tomar lados. Fue positivo también, porque se le dio mucha publicidad a la violencia doméstica".
El dijo que el asunto no es hacer juicios moralistas, decir qué es bueno y qué es malo. "El sexismo es lo que está tratando de reducir el feminismo".
Ni mejores ni peores, con diferencias pero con iguales derechos. Ni víctimas ni victimarios, aliados, ésta es la concepción de la relación entre géneros que debe prevalecer.
Es una alternativa al patriarcado, analizó. "Yo trabajo en violencia doméstica porque es mucho más fácil llegar a la democracia en el hogar. Si fracaso en la democracia hogareña más difícil es triunfar en otros ámbitos", explicó.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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