Los grandes ausentes en la actividad
- La prometida de Andrea Casiraghi, quien dio a conocer su embarazo, no asistió a la celebración.
La familia real de Mónaco se reunió un año más para celebrar el Día Nacional de este pequeño principado. Alberto II, que vive su octava festividad nacional como soberano, volvió a congregar a su familia, un fiel deseo de su antecesor, el príncipe Raniero, y festejó la ocasión acompañado por su esposa Charlene, sus hermanas, las princesas Carolina y Estefanía, y sus sobrinos Andrea, Carlota y Pierre Casiraghi.
Como no podía ser de otra manera, las damas Grimaldi volvieron a hacer alarde de su elegancia.
La princesa Carolina vistió un traje de chaqueta y falda en tonos negro, blanco y rosa con adorno de gasa en mangas y en la cadera y, como complementos, un tocado negro con redecilla, guantes grises y zapatos negros; la princesa Estefanía, optó por un abrigo-vestido blanco y, Carlota Casiraghi, reinó con un vestido bicolor (la parte superior azul marino y la falda negra), a tono con la chaqueta y el sombrero, dio el toque de color con uñas rojas. ¡Una gran muestra de “glamour”!