Ben Affleck Actor. El octavo piso del Hotel Four Seasons en Toronto parece un fuerte militar secreto, con tanto personal de seguridad. Para llegar al lugar, necesitamos la exclusiva escolta de un autorizado representante de Warner Bros y solo con su compañía nos abrió la puerta de su exclusiva suite, Ben Affleck, en persona. Una vez adentro, ya nadie más podía interrumpirnos. Y completamente a solas, conversamos sobre los diferentes ángulos de su vida, desde los comienzos en Hollywood, hasta el último logro de dirigir una superproducción como la película 'The Town' sobre una banda de ladrones de bancos, en la misma ciudad de Boston, donde él mismo despegó su carrera al estrellato.
¿Si resulta difícil dirigir otros actores, qué tan difícil es dirigirse usted mismo como actor? Lo es, da miedo. Por suerte tuve otros actores realmente talentosos a los que podía seguir si no funcionaba bien conmigo. Con ellos, básicamente, filmaba diferentes opciones y al final, yo me dirigía en la edición de la posproducción. Ahí es cuando se toman las mejores decisiones. En el estudio no hay demasiado para dirigir, especialmente cuando los actores son buenos, solo hay que dejarlos que se sientan cómodos. A veces conversamos sobre lo que pasa en la película y así me dedico a ver cómo surgen las mejores interpretaciones.
¿Qué tienen los actores para ser tan buenos directores como Robert Redford, Clint Eastwood o incluso Woody Allen? No lo sé, pero yo también los admiro. Obviamente, Robert Redford es una leyenda y Clint Eastwood es uno de los mejores directores de todos los tiempos, si no es el mejor. También están Warren Beatty y Kevin Costner. Hay muchos actores que se inclinaron hacia la dirección. No puedo hablar por ellos. Yo viví éxitos y fracasos, pero siento que tuve más éxito creando un ambiente donde otros actores también sean exitosos, tomando riesgos, experimentando. Y una de las razones por las cuales creo que los actores pueden ser buenos directores es porque reconocemos la importancia de la actuación en el cine.
¿Y cuáles son los directores que usted admira? ¡Mi Dios! Iñárritu, Paul Thomas Anderson, Cuarón, hay tantos... Clint Eastwood, Robert Redford, Warren Beatty.
La verdad: Como director, ¿también roba de ellos? ¡Por supuesto! (Ríe)
¿En serio? Como director, me parece que saber robar es lo más inteligente. En mis dos películas estuve tratando de robar de Iñarritu.
¿Qué escenas, por ejemplo? Bueno, la persecución de 'Amores Perros' es lo que yo traté de tomar como modelo para la persecución de autos en 'The Town'. No parece nada falso el cine de Iñárritu. El realismo que logra te permite penetrar en la historia. Te saca todo lo artificial, entiende la ausencia de ciertas cosas para mejorar una película. La genialidad es difícil de describir, pero la reconozco cuando la veo con él.
¿Se animaría a dirigir a su esposa, Jennifer Garner? Me sentiría muy afortunado en dirigir a mi esposa, porque es una actriz brillante.
¿Sería una buena excusa para darle órdenes sin que se queje?(Ríe) Eso no pasaría. Haría lo mismo que hago con los otros actores. Cuando dirigí a mi hermano, tampoco le daba órdenes. Al contrario, hay que darles apoyo a los actores, hay que escuchar sus instintos, ver dónde quieren ir y acomodarlos en ese camino. Pero sí, no puedo imaginar nadie mejor que mi esposa, para dirigir en cine.
¿Cómo evita que los actores que también tienen que trabajar con usted se olviden de que usted es el jefe, además de un compañero? Eso no. No trato de ser el jefe, trato de ser un colaborador, a lo mejor 'conductor' suena mejor, alguien que indica la página que necesitamos pasar, contando la película que estamos haciendo, pero no soy el jefe de nadie. Solo trato de juntar un grupo talentoso de personas para tratar de hacer algo bueno.
¿Cómo describiría este momento en su vida? ¿Cree que finalmente consiguió una vida perfecta? Supongo que tengo mucha suerte, me siento bendecido. No siento que tenga una vida perfecta. Sé que cometí muchos errores y que nada es fácil, pero reconozco que tuve mucha suerte. Me siento cómodo de saber lo que quiero, aunque no sé si lo puedo conseguir, pero sé hacia dónde tiro y es una gran ayuda saber dónde está el blanco. Soy muy afortunado también en mi vida personal... y se siente genial.
¿Es suerte como usted dice? ¿No cree que se lo merezca más que otros? No puedo decir quién se merece algo más que nadie.