Con la llegada de octubre arrancá también el mes de la luchar contra el cáncer de mama. Y el pasado 28 de septiembre, la panameña y reconocida diseñadora Sara Bassan anunció en su cuenta de Facebook que está luchando contra esta enfermedad.
"Hoy me tocó a mí. De cada 8 mujeres en los Estados Unidos, una es diagnosticada con cáncer de Mama. Cientos de miles de mujeres luchan contra este terrible monstruo cada año, y hoy me tocó a mí. No estoy brava, ni triste, estoy decidida y confiada de que este reto lo supero. Como me escribió una querida amiga que ya pasó por esto, Dios no le manda nada a nadie que no pueda soportarlo.
"Otra amiga me comentó que aunque ahora no pueda verlo, más adelante me daré cuenta que esto es un regalo, para hacer los cambios necesarios y ver la vida desde otro punto. Estoy segura que así será. Todos los retos a los que nos enfrentamos son lecciones, nos hacen más fuertes y más humanos. Agradezco el apoyo de todos mis queridos familiares y amigos, con ustedes a mi lado todo en este camino que me espera será más fácil y pronto celebraremos la vida".
A raíz de este comunicado que dio la diseñadora Bassan en su la red social, muchas seguidoras optaron por enviarle mensajes de apoyo y animarla con buenos deseos.
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Vida
Hay personas cuyo destino pareciera que se trazara hasta incluso antes de llegar al mundo, y esta panameña oriunda de la provincia de Colón es una de ellas. Integrante de la tercera generación de una familia textilera, lo que comenzó como una pasión heredada, la ha proyectado como una de las más importantes exponentes del diseño de modas del país centroamericano.
Gran parte de la infancia de Sara Bassan transcurrió en el almacén de telas de su padre, donde recuerda que pasaba horas jugando con estas, acomodando los hilos por tipo o color y buscando patrones para diseñarle piezas a sus muñecas. De hecho, ha sido el diseño algo tan intrínseco en ella, que no recuerda cuándo fue la primera vez que diseñó una vestimenta, pero sí que su primera colección la creó a sus 15 años de edad.
Unas de las palabras con la que se identifica la deseñadora es: se mantiene una humildad campante: “Nunca considero que he llegado al tope porque uno puede ir mejorando. Siempre hay espacio para crecer, mejorar y aprender”.