Britney Spears y su marido Kevin Federline fueron prácticamente echados de dos restaurantes porque los gerentes no aprobaron que el perro de la pareja también se sentara a la mesa.
La chica se negó a dejar a su perrito Bit-Bit fuera del restaurante "Crusacean", luego de que los propietarios le dijeran que si lo dejaban entrar ella estaría quebrantando regulaciones de salud y seguridad.
Minutos después, Britney y Kevin fueron a otro restaurante, el "Trattatoria Amici", y casi son echados. Sin embargo, el gerente sintió lástima y los dejó comer. Pero Bit-Bit tuvo que quedarse en el bolso de Britney todo el tiempo.
Por otro lado, se confirmó que Spears firmó un contrato multimillonario para protagonizar una nueva comedia, junto a las actrices Cher y Bette Midler.