Tener un amigo es siempre tener un tesoro, pero encontrar un amigo íntimo en la adolescencia hace que el valor de esta relación se incremente. Alrededor de los 10 años, los amigos "íntimos" comenzarán a desempeñar un papel importante.
Ahora, con el nacimiento de su intimidad y su apertura al mundo, la relación con los amigos del colegio y de la zona será más personal.
No es imprescindible que el hijo tenga un amigo íntimo. Lo que resulta básico es que cuente con varios amigos, mejor si se trata de "buenos amigos".