El toque de elegancia y distinción en la pasarela de Nueva York lo impuso la diseñadora Carolina Herrera, quien presentó una colección inspirada en el fotógrafo francés Hanri Lartigue, quien hacía todas las imágenes de la Rivera francesa.
La diseñadora venezolana califica su colección como fluida, muy suave, y con mucho con mucho movimiento, en la que también se utilizan nuevas técnicas con las faldas de chifón que en lugar de plisados usa paneles sueltos.
Abundan los diseños con las espaldas de amplios escotes, los delanteros sujetos con anchos tirantes que se cruzan en líneas simétricas en la espalda, las faldas rectas terminadas en dos pequeños volantes, o las largas de picos y de cola.