¿ALGUIEN TODAVÍA duda que Jennifer Connelly sea una de las actrices más hermosas de Hollywood? Muchas veces ayuda el ángulo de la cámara, buena luz o un elaborado maquillaje. Con ella, no es necesario y podemos confirmarlo: Personalmente es todavía más bella que en el cine. Detrás de los enormes ojos verdes, cejas tupidas y perfecta nariz se complementa la eterna sonrisa y una famosa "beautiful mind" que favorece cualquier entrevista.
Sentada con un elegante vestido blanco de Stella McCartney en el penthouse del Hotel Beverly Wilshire, esta vez la entrevistamos por la nueva película "Blood Diamond" que establece un debate sobre el origen de aquellos diamantes que solventan tantas muertes y guerras civiles en África. Con Leonardo Di Caprio interpretando un carismático traficante de joyas, Jennifer Connelly se impone como una inteligente periodista que aprovecha la belleza para descubrir la verdad detrás del conflicto internacional y la sangre que generan los diamantes en Sierra Leone.
Me pareció un guión poderoso con una historia igualmente poderosa que podía conseguir una película excitante, pero también me pareció fantástico filmar un drama de acción que al mismo tiempo plantea dudas y trata temas importantes que todavía son relevantes al día de hoy.
Ahora mismo tengo aros de diamantes de Bulgari. Yo hice mi propia investigación sobre aquellos negocios que pueden certificar que sus diamantes son libres de cualquier conflicto. No creo que la película sugiera un boicot al comercio de los diamantes de África porque me parece que ello también trae implicaciones de derechos humanos. El mensaje que me dejó la película es un deseo por convertirme en una consumidora más ética. Y por eso investigué y encontré compañías como Bulgari o incluso Tiffani que luchan por mantenerse limpias, garantizando por escrito que sus diamantes son libres de conflicto, además de ofrecer material educativo a los consumidores.
A mí, me gustó el espíritu de su personalidad y entusiasmo, además de la dedicación que tiene con su trabajo, siempre con el objetivo de cumplir algo bueno al mismo tiempo que se muestra como una enamorada de la vida y las aventuras.
Ella me ayudó muchísimo junto a otras mujeres que también habían estado en aquel momento en Sierra Leone, escribiendo historias sobre la explotación de diamantes conflictivos. Investigué todo tipo de información, inclusive algunos detalles superficiales que no se notan en la película, como el tipo de anotador que usaban o los zapatos que se ponían; ciertos elementos de la vida diaria que después me ayudaron para las elecciones personales de mi personaje.
Es algo que se muestra, especialmente en la escena de la escuela donde se plantea la duda si ella está aprovechándose del luto de otra persona. Yo vi un documental sobre un corresponsal de guerra donde discutían el mismo tema y pasé bastante tiempo pensando que mi personaje también pudo haberlo analizado bastante.
Aprendí mucho, pero usaba una cámara Leica, bastante diferente. Igual aprendí fotografía y pude sacar buenas fotos en el medio de la filmación.
No lo sé. Yo me quedé con los negativos así que tendrán que venir a pedírmelos, si los quieren.
Realmente me gustó el balance que planteó la película. Por supuesto ambos necesitan sobrellevar muchísimo para entablar una relación positiva y al principio de la película están en lados opuestos. Aún así, creo que mi personaje también entiende que el momento es muy difícil y nadie es tan bueno; ni nadie es tan malvado.
No hay ninguna escena así, en ningún lado.
Puede ser..
La química entre nosotros que refleja la película muestra la buena relación que tuvimos en la filmación. Tengo muchísimo respeto por él y disfruté la forma en que trabajó. Lo noté muy generoso como actor, verdaderamente generoso, remarcablemente humilde, siempre apoyando a sus compañeros.
Los actuales ojos verdes, en realidad habían surgido como gigantes ojos azules, cuando Jennifer Connelly nació el 12 de Diciembre de 1970, en Nueva York. El color fue cambiando con el tiempo, igual que ella. Su padre trabajaba en la negocio de la moda y así fue como uno de sus amigos sugirió que Jen aprovechara la belleza para convertirse en modelo. A los 10 años, ya había empezado a trabajar con diferentes avisos publicitarios y a los 14 debutó en cine con un pequeño papel de la jovencita Deborah Nelly en la película "Once Upon a Time in America" con Robert De Niro. Y apenas tenía 15, cuando protagonizó su primera película en 1985, "Seven Minutes in Heaven".
Lo sentí mucho cuando Russell no ganó, pero cuando hay gente tan talentosa es muy difícil decidirse por alguien. De todas formas creo que el hecho de haber sido nominado ya muestra el aprecio por su interpretación. Russell es un actor increíble y aprendí muchísimo de él.
El Oscar es un honor enorme, especialmente por haberlo recibido con una filmación donde viví momentos maravillosos, hice grandes amigos y encontré a mi esposo. (Sonríe) Toda la experiencia fue grandiosa. El hecho de haber ganado un premio resultó ser el mejor postre de una buena cena.
La filmación cambió mi vida por completo y el premio también. Es un honor gigantesco. Realmente es un gran elogio. Siempre amé el cine y si la gente también aprecia y disfruta las películas que filmo, es maravilloso. Después de todo, de eso se trata mi trabajo.
Sí. Mi hijo menor Stellan estuvo todo el tiempo conmigo. Y mi hijo mayor Kai que tiene 9 años, por sus compromisos sociales y la escuela, solamente vino a la mitad de la filmación y se quedó por cuatro o cinco semanas.
Fue fantástico para ellos en diferente sentido. Primero viajamos un poco por el lugar, fuimos de safari, estuvimos en Botswana y para ellos fue una experiencia increíble.