Si hay un día grande para la familia Ducal de Luxemburgo, ese es sin duda la Fiesta Nacional de su país. Una feliz jornada en la que se conmemora el nacimiento del gran duque Enrique, de forma masiva con conciertos y pasacalles.
Los soberanos pusieron todo el empeño para que los festejos de este año brillaran como ningún otro y en lugar de celebrar el cumpleaños del Gran Duque en abril, como correspondería, se pospuso su celebración a junio para poder disfrutar de un clima más benévolo. Todo un acierto, ya que, gracias al espléndido tiempo que en estos días reina en el noroeste de Europa, los luxemburgueses celebraron el señalado día, a lo largo y ancho del pequeño gran ducado.
La familia Ducal luxemburguesa celebró este año el Día Nacional en dos localidades. Por un lado, los grandes duques se trasladaron a Diekirch, una villa que celebra este año su milenario origen, en donde pudieron disfrutar de una jarra de la célebre cerveza de trigo que se produce en esta localidad. Por otro, el príncipe heredero Guillermo y su hermana, la princesa Alejandra, se dirigieron a Esch, donde fueron recibidos por una legión de admiradores reales.
Centenares de ciudadanos tuvieron oportunidad de ver a la Princesa convertida en toda una mujer con una creación de la firma Natan, la casa de modas que también frecuentan Máxima de Holanda y Matilde de los belgas.