Para El Panamá América
La Feria de la Naranja es un evento autóctono propio de la provincia de Coclé. Los cítricos son productos primordiales de la región. El evento se celebra del 25 al 28 de enero y es la ocasión propicia para conocer una región llena de encanto y tradición.
Se inició desde 1981 y en la versión de este año la reina paseará por las calles de Penonomé, desde los terrenos de la Feria. El viernes se inaugurará de manera oficial el evento y se coronará a la Reina Amaris 1ª. El día de los niños cuenta con payasos, juegos, piñatas y actividades de cultura turística a cargo del Instituto Panameño de Turismo. El IPAT presentará un pabellón con audiovisuales, folletería donde se promociona el turismo y el folclore de la región, presentará conjuntos típicos en la tarima de espectáculos. Esta funcionará durante todos los días de la feria.
Pero llegar a la región coclesana donde se celebra la Feria de la Naranja se llega primero hasta la ciudad de Panonomé y después del Hotel Dos Continente se toma la vía rural que nos lleva hasta Churuquita La Grande y Pajonal, sede del evento. El camino es muy agradable, a medida que subimos el paisaje crece en interés.
Esta región al mirarla en el mapa, nos damos cuenta que forma parte del solitario macizo montañoso del Cerro Gaital de 1,185 metros de altura, del que se dice que fue un volcán apagado y en su cráter se asienta su población más famosa, El Valle de Antón. El grueso montañoso se expande desde Capira hasta Penonomé acercándose mucho a la costa pacífica, estrechando sus llanuras y empujando la carretera hacia numerosas y bellas playas. Nuestra visita es a las faldas de su parte oeste, región con identidad propia, tierra de artesanos de origen indígena, de manos que tejen el sombrero pintado, la cestería y moldean la piedra jabón o Belmont en bellas figuras.
Desde estas elevadas regiones, donde se cultivan naranjas muy dulces, fluyen corrientes que conforman los ríos: Chame, el Mata Ahogado de San Carlos, el Ancón y el Zaratí. Mientras que hacia el Caribe corre el caudaloso río Indio.
El lugar se está consolidando como un destino turístico gracias a la existencia de hostales como el Resort Ecológico La Iguana, que cuenta con piscina, zoológico, restaurante y cómodas habitaciones. Es un lugar muy agradable, con muchos árboles y donde la ecología es el tema principal.
Más arriba antes de llegar a Churuquita Grande está la Posada del Cerro La Vieja, que ofrece descanso, selecta gastronomía, baños de lodos perfumados, excursiones a senderos interpretativos, a un magnífico chorro y tachonadas de leyendas de la famosa "tulivieja".
Estos lugares fueron muy famosos durante la Guerra de los Mil Días, gracias a la figura de Victoriano Lorenzo, a sus trincheras y escaramuzas guerrilleras.
Al lugar se puede llegar fácilmente en automóvil y también en chivas de las conocidas como gallineras, las que salen periódicamente del Mercado de Penonomé. Sí, no se asombre, para tener un conducto muy especial con este destino, no pude viajar en otras chivas que transportan gente al lugar, productos agrícolas y para a cada rato.