Una de las frutas más apreciadas desde la antigüedad es la fresa, pequeña delicia que destaca por su intenso sabor y sus excelentes propiedades nutritivas.
Constituye el complemento ideal para acabar con broche de oro una suculenta comida, ya sean solas, con nata, con leche o en postres más elaborados.
Este alimento constituye una importante ayuda en las dietas de adelgazamiento. Tiene un excelente sabor y es ligera, ya que el 85% de su composición es agua. De hecho, su aporte calórico es muy escaso: solo 37 calorías por 100 gramos. Aportada también potasio y magnesio.