Destacados intelectuales, entre ellos el ex presidente de la República, Dr. Aristides Royo, se dieron cita en el conversatorio, el 11 de mayo, organizado por el Grupo Santillana, con el escritor Sergio Ramírez Mercado, sobre su más reciente novela, “La fugitiva”, en la Biblioteca Nacional Ernesto J. Castillero hace unos días.
No era para menos. Sergio Ramírez Mercado es todo un personaje. Ganador, en 1998 del Premio Alfaguara de novela, con “Margarita, está linda la mar”. Además, estaba en nuestro país como jurado del Premio Nacional de Periodismo del Foro por las Libertades de Expresión e Información y había sido distinguido por la Universidad Latina de Panamá con el Doctorado Honoris Causa.

Razones sobraban para acudir a la convocatoria en la BINAL: la calidad del autor, las también reconocidas presentadoras (Gilma De León y Haydeé Méndez Illueca) y la mujer que lo inspiró a escribir la novela, Yolanda Oreamuno (autora costarricense); Amanda Solano en la novela, sobre la cual Ramírez Mercado escribió: “Esta mujer que aún deslumbra por su belleza en las fotografías sólo cambió de sepultura tras el rudo viaje en un avión de carga, mientras tanto su país natal apenas parpadeó con un algo de extrañeza y otro de indiferencia ante su regreso. Volvió para ser, otra vez como siempre, fugitiva. La fugitiva que cinco años después de su muerte llegó desde una tumba sin nombre, marcada con un número, a otra tumba marcada con otro número”.
En la gala se dijo que la obra bien pudiera llamarse “La hermana envidia” y es un tratado sobre la envidia, la más destructiva de las emociones humanas. Se destacó que a esa mujer (1916-1956) “que vivió a comienzos del siglo pasado en un medio muy cerrado se le envidiaba su belleza, libertad, valentía, atrevimiento, pues denunció en sus artículos periodísticos la rigidez de la sociedad patriarcal de la época... una época que perdona los errores y los pecados de los hombres y no de las mujeres y menos las mujeres de las buenas familias”.

