En la lista de fechas memorables de la cultura podemos anotar 1928 y 2008.
En 1928 (febrero y octubre), nacieron Jaime y Nelly Ingram, quienes además tienen en común su pasión por la música, su talento como pianistas, su sencillez, su carisma, su amor por Panamá y su apuesta por la cultura.
En 2008, la noche del 22 de abril ofrecieron un recital con la Orquesta Sinfónica Nacional, ante un público goloso. Digo goloso, porque quedó con ganas de más. Más música tocada por estos dos privilegiados pianistas, embajadores culturales de Panamá por el mundo. Y que quieren que nuestro país adquiera estatura cultural de nación primer mundista.
En su carrera profesional, de más de 50 años, habían ofrecido incontables recitales en los más renombrados escenarios del mundo. Anteanoche le tocó el turno a Panamá, otra vez. Y las puertas del Teatro Nacional se abrieron de par en par para recibir a damas, caballeros, jóvenes y niños que con sus mejores galas venían a deleitarse con tan selectos pianistas y un programa que se veía apetecible para el más exigente.
A los cientos de espectadores y los pianistas los unió un lazo invisible, el lenguaje de la música, que cala hondo, comunica, toca las fibras del corazón, te relaja y te eleva a dimensiones muy cercanas a la gloria.
Transcurridas dos horas, el dúo de pianistas dio por concluido el concierto y se inclinó en un saludo al público que lo premiaba con una ovación cerrada. El Dr. Ingram, quien estaba a la derecha del piano se acercó a su esposa (a la derecha), la tomó de la mano e hicieron una reverencia a la audiencia. Se retiraron del escenario, emocionados, sonrientes, con paso mesurado.
El público no cesó de aplaudir. De pie, pedía a los artistas retornar.
Lo logró. Un Jaime y una Nelly Ingram con el rostro iluminado por el júbilo, accedieron a interpretar otra pieza musical.
No fue esa la única vez que con sus aplausos ininterrumpidos un público henchido de emoción y orgullo por el privilegio de poder escuchar a los Ingram, los hizo volver al escenario. Fueron cinco veces.
Cinco piezas extras interpretaron los pianistas para la delirante audiencia que, finalmente, los dejó ir. Esta vez fue Nelly la que caminó hasta donde estaba su esposo Jaime, lo tomó de la mano y se retiraron.
Según nos dijo ella más tarde, las piezas musicales que interpretaron después que habían concluido lo programado para el concierto fueron "Jesús, alegría de los hombres" (Coral de Bach), " The Entertainer de Joplin", "Old Viena", "El Cisne" y "Siciliana" (Bach).
Nos lo dijo como a las 10:30 de la noche, mientras en el escenario firmaban autógrafos y se tomaban fotos con admiradores y estudiantes del Departamento de Música de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Panamá, donde el Dr. Ingram es Profesor Extraordinario.
El público también se portó a la altura. Superó las expectativas. Gracias a este respaldo y al de los patrocinadores del concierto, Panamá será sede, por tercera vez, del Concurso Internacional de Piano que organiza la Fundación Concursos Internacionales que preside el Dr. Ingram. Esta competencia será del 21 al 28 de octubre.