Sí, el cine es esencialmente imagen. “Dunkerque” –una súper producción de 150 millones de dólares– donde los diálogos son escasos, parece un rara “avis” en el cine mainstream que se estrena semana a semana, poblado de diálogos ampulosos y sobre explicados.
Christopher Nolan es un excelente hacedor británico, que luego de su fallido filme “Interstellar”, viene a demostrar cuanto tiene para dar en el séptimo arte. “Dunkerque” es esencialmente un filme sobre lo humano, sobre la guerra, sobre un pueblo y sobre cómo sobrevivir.

En los inicios de la Segunda Guerra Mundial, en 1940, 400 mil soldados británicos fueron empujados por el ejercito Nazi al norte de Francia. Pese a estar tan cerca de su amado hogar el riesgo de rescatarlos era tan grande que solo se podía “activar” los barcos civiles para llegar allí.
El episodio no es tan conocido pese a que fue explorado por el cine en producciones británicas e incluso españolas, pero parece haber servido a Nolan –también guionista– para desarrollar muchas ideas de su cine, donde lo temporal juega siempre un rol especial y sintetizarlo para contar a partir de tres subtramas, que se muestran en paralelo pero suceden en diferente temporalidad, la historia de esa batalla.

Por aire, mar y tierra, se presentan esas tres historias: las de unos jóvenes soldados que solo intentan sobrevivir en esas playas y escapar a cualquier precio. Ahí comienza lo “extraño” del filme, que casi sin diálogos acompañado por la música del habitual colaborador de Nolan, Hans Zimmer, logran transmitir la sombría situación de esos 400 mil hombres. Luego, por mar, un barco civil que va al rescate como uno mas de los casi mil convocados a traer la mayor cantidad posible de soldados. Y por último, por aire, unos tres aviones Spitfire que intentarán cubrir la salida de los pocos barcos de guerra que aun están en la costa.


Un filme de guerra lleno de crueldad y mucho dolor
Nolan despliega de la mejor manera sus obsesiones temporales –recordar si no sus sueños dentro de otros sueños de “El Origen” o se segundo filme “Memento” con que fue reconocido–, y realiza un montaje en paralelo de esas tres historias pero, aunque esencialmente remiten a un mismo episodio, tienen duraciones muy diferentes: la playa una semana, el mar un día y el aire solo una hora.
Puede ser que esta elección vuelva confusa a la parte final de la película, de una duración muy corta con sus 106 minutos, para lo que acostumbra el director que siempre supera las dos horas. Sin embargo, para muchos esta elección será tomada como un acierto y hasta como una singularidad en lo que refiere a filmes de guerra –obviamente llenos de crueldad y dolor–, pero donde lo esencial es la búsqueda de un filme épico y al mismo tiempo contenido, esencialmente “británico” en espíritu, como una aproximación a un duro golpe al ejercito de su país.
Ficha técnica
Título original: “Dunkerque” (“Dunkirk”, EE.UU.
Guión y dirección: Christopher Nolan.
Con: Fionn Whitehead, Tom Glynn-Carney, Jack Lowden, Harry Styles, Kenneth Branagh, Cillian Murphy, Mark Rylance, Tom Hardy, Aneurin Barnard, James D’Arcy y Barry Keoghan.
Fotografía: Hoyte van Hoytema.
Música: Hans Zimmer.
Edición: Lee Smith.
Duración: 106 minutos.