Variedades

La importancia de proteger a nuestros pequeños


El sol, luego de un breve descanso, vuelve a brillar con toda su fuerza. Tan encantador y atrayente como peligroso son sus rayos ultravioletas, especialmente para los niños.
Solamente en los últimos años se ha detectado la especial importancia de la protección contra la radiación solar en los niños.
Debemos considerar que los niños permanecen mas tiempo al aire libre que los adultos, por lo que están expuestos tres veces mas a la radiación ultravioleta. Aún mas los niños normalmente están expuestos a la radiación de mediodía, considerada como la más dañina.
A pesar de la mayor conciencia acerca de los peligros de la exposición, la utilización de protectores solares por parte de los niños no es regular. Estudios serio dicen que entre el 50 al 80% de la exposición solar de toda la vida se da antes de los 18 años.
Los niños menores de seis meses carecen de la capacidad natural de la piel para defenderse del sol y pueden desarrollar quemaduras solares graves y de severas consecuencias tanto aguda como en el largo plazo.
Pero esta vez no bajó directamente al infierno.
Con el espíritu de doña Jacinta a cuestas se introdujo en el velorio de esta.
Ya no tenía prisa, así es que se detuvo un instante a tomarse un guarapito en la mesa tan discretamente colocada.
Durante un rato sopló el humo de las velas para que este se introdujera directamente en las narices de unas cuantas plañideras. Y se hubiera quedado un ratito más divirtiéndose en el velorio, si no hubiese sido por la aparición del Padre Ignacio, ante cuya presencia comenzó a sentirse incómodo e inquieto.
Decidió terminar su labor. Pero, como tenía que trabajar de espaldas al Crucifijo, colocó primero la cabeza del espíritu de doña Jacinta, dentro de la cabeza de la misma. Estaba terminando de ajustarle bien los pies, cuando se dio cuenta que la difunta se había incorporado y decía a voz en cuello:
-¿De qué misterios hablan que yo no me he enterado?.
Alarmado por el exabrupto, actuó con la rapidez característica de su condición de Gran Diablo. Saco las tijeras y en un santiamén, ¡Zas! Podó la lengua de doña Jacinta, antes de que esta pudiera protestar.
Luego se alejó a todo vuelo hacia abajo, sintiendo un poco que el ser tan diablo no le permitiera agradecer al Arcángel Miguel el haberle conseguido la autorización para devolver a doña Jacinta, hasta que estuvieran terminadas las ampliaciones del Departamento 4300.
Hasta entonces, y por mandato expreso de autoridades superiores, doña Jacinta cumpliría su condena en la tierra.
Esto fue lo que me contó mi abuela. Y a ella, como ya les informé, se lo había contado la suya, que era eximia cuentista; íntima amiga de don Antonio quien era experto en urdir cuentos.


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216044
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América