Variedades

La importancia del buen servicio

La semana pasada visité 2 nuevas ofertas de restaurantes locales, el primero fue Mercao, al que fui con una amiga que por alrededor de 10 años se ha desenvuelto profesionalmente en el extranjero


La semana pasada visité 2 nuevas ofertas de restaurantes locales, el primero fue Mercao, al que fui con una amiga que por alrededor de 10 años se ha desenvuelto profesionalmente en el extranjero, específicamente en hotelería en el área de recursos humanos, donde su mayor enfoque ha sido learning y recruitment, básicamente ella implementa y desarrolla programas y entrenamientos enfocados en servicio para el personal de los hoteles y además viaja por el mundo descubriendo y desarrollando talento para los mismos.

Durante nuestra cena nos atendió un salonero de nombre Félix, quien se destacó —desde el principio— por su amabilidad y buena atención, además de su gran conocimiento del menú, de las bebidas y de los cocteles. Lo mejor de todo era escucharlo describiendo los platos, casi de las misma forma y con la emoción y pasión con la que los describiría un chef, lo que nos hacía sin duda querer ordenar todo el menú.

Mi amiga, que gracias a su trabajado ha cenado en los mejores restaurantes del mundo y que además se dedica precisamente al desarrollo de talento y de esta cultura de servicio dentro de los hoteles, estaba más que impresionada, especialmente porque aunque nos cueste admitirlo, el fuerte de los panameños no es la atención al cliente, arte en el que los tantos inmigrantes que están llegando a nuestro país e incursionan en la industria son expertos y nos llevan años luz.

 

El otro restaurante que conocí, y al que fui con un grupo de amigos, está ubicado en el Casco Antiguo, se llama la Dolce Vita, es italiano, pequeño pero muy acogedor. Nuestro salonero fue Johny, quien con su amable, detallista y esmerada atención, al igual que la del bartender, e incluso de su dueña, sobresalió e hizo la velada mucho más amena.

Con tantos restaurantes abriendo puertas casi diariamente en la ciudad y la competencia haciéndose tan feroz, creo que aquí es en donde estará la clave para los negocios que pretendan perdurar en el tiempo, por supuesto que la calidad de la comida siempre será importante.

Pero si la misma no va acompañada de un servicio excepcional, al final del día pocos serán los que quedarán de pie. Créanme que los comensales y los clientes lo estamos notando y esto está influyendo enormemente en nuestra decisión al momento de considerar regresar a un lugar.

 

A Jhony y Félix los felicito, ojalá esta columna llegue a sus manos. Ustedes hacen sentir al resto de los que nos movemos en este mundo orgullosos y esperanzados de que sí podemos lograr ser realmente un país de servicio, en donde tanto extranjeros como locales se sientan siempre bien atendidos y puedan recibir todo el calor que los panameños tenemos para ofrecer.


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941324
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América