Aunque la industria del disco hispano perdió su máxima celebración este año, los Grammy Latinos y cientos de artistas han tenido que cancelar conciertos, se está recuperando del terrible impacto que causó en EU uno de los peores ataques terroristas en la historia del mundo moderno. Al principio, cuando algunas de sus agendas tuvieron que alterarse, muchos pensaron que la industria del disco se "desmoronaba", porque en momentos de luto y tragedia, nadie quiere saber de música alegre y asistir a conciertos.
Julio Iglesias, por ejemplo, no llegó a cancelar indefinidamente su concierto en la Plaza de las Ventas de Madrid para concluir su gira por España, pero lo aplazó hasta el 18 de septiembre. Asimismo, el colombiano Carlos Vives no canceló la agresiva agenda promocional que tenía esta semana en Miami, pero la demoró unas semanas.
"Después de todo", dijo Joe Bonilla, publicista de Julio Iglesias, "los artistas han querido guardar luto, porque ha sido un golpe duro en la esencia humana de todo el mundo." Bonilla, quien además es el publicista de otras grandes estrellas como Thalía y Shalim, asegura que la industria del disco está de pie con más vigor que nunca: "Aunque ha sido un choque emocional para todos, sabemos que tras todo evento trágico lo que se asoma es una esperanza: por la unidad y por la paz."