Variedades

La inquietud del poeta

Pedro Rivera desde niño estuvo cerca de las letras. En la escuela primaria escribía el periódico "El revoltoso".


EL escritor Pedro Rivera señala que "somos la continuación genética y cultural de nuestros ancestros, la suma final de un proceso de acumulación biológica y cultural, heredamos genes y también códigos culturales".
Rivera, también cineasta y escritor, es hijo de una panameña del campo. Su padre, cubano, hijo de emigrantes españoles, de origen campesino. "El poeta", como le conocemos, forma parte de una familia numerosa que se esparció por el mundo. Tiene hermanos cubanos y sobrinos viviendo en Argentina, México, Venezuela, Cuba, Francia y no sabe en qué otros países.
La inquietud de convertirse en escritor la tenía desde muy niño.
Se descubrió como escritor cuando cursaba el cuarto año de secundaria. Obligado a estudiar el Romancero Gitano de García Lorca, jugaba con otros compañeros a escribir versos. Su profesora de español lo indujo a participar en un concurso, lo ganó y desde ese momento tomó en serio la literatura.
Mientras estudiaba de día en el Instituto Nacional, Pedro Rivera estudiaba periodismo en la noche, en el Instituto Justo Arosemena. También estudiaba por correspondencia radio y televisión. Era estudioso, pero no en los términos tradicionales, es decir, no estudiaba para cumplir con el programa académico sino para aprender a aprender. Eso le permitió adquirir algunas destrezas en la rama del Periodismo y, en 1957, cuando tenía 18 años, empezó a escribir una columna que se llamaba "La AFIN" en marcha. En esa columna, publicó los artículos que le costaron la expulsión del Instituto.
Formaba parte de una elite dada a leer libros no programados en los cursos regulares. Era un grupo que leía libros de la literatura universal. Recuerda que entre ellos, se encontraban Adolfo Ahumada, los hermanos Juan Carlos y Humberto Más, Adán Castillo Galástica, Eduardo Santos Blancos, Tomás Herrera Cáliz, entre otros.
Ha escrito más de 20 libros. Se ha acreditado cinco premios "Ricardo Miró": de Poesía, en 1969 con Los pájaros regresan de la niebla, y en 2000 con La mirada de Ícaro; de Cuento, en 1969 con Peccata minuta y en 1993 con Las huellas de mis pasos. En 2004, gana el Premio de Ensayo con el libro Condición humana y guerra infinita.
Otros libros suyos son, de poesía: Panamá, incendio de sollozos; Las voces del dolor que trajo el alba; Mayo en el tiempo; Despedida del hombre; Libro de parábolas; Para hacer el amor con la ventana abierta. De cuento: Recuentos (con Dimas L. Pitty) y Crónicas apócrifas de Castilla de Oro. De ensayo: Panamá en América (ensayo de economía poética); Códigos de la caverna; El son politikon. De crónicas periodísticas: Arar en el mar; El martillo contra la nuez; El largo día después de la invasión. De testimonio: El libros de la Invasión (con Fernando Martínez).
También obtuvo, en Leipzign en 1975, el premio de la "Liga de amistad con los pueblos" con su filme Soberanía. En 1976, en el Festival de Tashkent, la desaparecida Unión de Periodistas le otorga el Premio "Copa Azul" por Ahora ya no estamos solos" y otros filmes. También recibe el Premio "Caimán Barbudo", otorgado por la revista del mismo nombre, por el filme ¡Aquí hay coraje!, en el Festival de La Habana, 1979.
Como cineasta documentalista ha dirigido, entre otros, además de los mencionados, los filmes Canto a la patria que ahora nace; 505; Un año después; Viva Chile, mierda; Ligar el alfabeto a la tierra; ¿Qué está haciendo el lobo?; Bayano, la quema; Bayano, la producción; Bayano, prioridad uno; Bayano ruge; Como si a Maceo Lorenzo diera un apretón de manos.
Tiene tres libros terminados, sin editar, uno de historia, una novela, un ensayo y, además, una serie de ensayos con los que puede armar otro.
Para suplir la deficiencia editorial creó en la década del 80 la Editorial Formato 16. Con ese logro, como editor, calcula que ha publicado más de 40 libros de autores panameños.
Toda su obra gira en torno a la sociedad, la humanidad, al compromiso con la vida, con la necesidad de construir una mejor sociedad. Es un escritor comprometido con las luchas sociales.
Piensa que algunos escritores deben tener algunas condiciones muy especiales para escribir: un sitio adecuado, horas libres, condiciones marginales, pero con ese cuento de no contar con las condiciones él mismo se la pasó 20 años sin hacer nada. Luego descubrió que la única forma de romper esa parálisis como escritor es escribiendo a cualquier hora, en cualquier lugar. La tecnología lo hace más fácil ahora, dice el poeta.
Su reto como escritor es terminar de escribir un libro y empezar otro. Dice sonriente que mucha gente que lo conoce piensa que a él no le cuesta ningún trabajo escribir y le piden a cada rato que escriba sobre uno u otro tema como si se tratara de una receta. Confiesa que escribir le cuesta mucho trabajo porque debe hacerlo bien, y hacerlo bien es complicado. Su método es construir frase por frase, evitar los dequeísmos, las redundancias, la repetición de palabras, los gazapos, y eso no es fácil. Le gustan las frases bien construidas.
A Pedro Rivera se lo define en otros países como cineasta y fundador de cinematografía por haber creado el Grupo Experimental de Cine Universitario en 1972, en Panamá, un país con pocos antecedentes en esa materia.
Pedro dirigió la revista de cine y medios de comunicación Formato 16, desde 1976 a 1984. Codirigió la revista Opinión Pública de 1988 a 1990.
El poeta comparte que la única manera de escribir bien es hacerlo todos los días y tener como referencia la mejor literatura del mundo. Cada texto debe ser comparado con el de los mejores escritores y tratar de hacerlo igual o mejor que ellos. Para lograr este objetivo recomienda leer mucho, y detenerse a observar cómo lo hicieron los maestros.


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276636
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América