Variedades

La Inteligente Orca


Las orcas residentes, que viven habitualmente en determinadas zonas de la Columbia Británica, en Canadá, y en el Círculo Polar Artico, en Noruega, sin moverse, en busca de alimento por otros mares, son desde hace años objeto de numerosos estudios, que están desvelando el complejo y asombroso mundo de los cetáceos.
Los comportamientos y hábitos de estos animales en superficie están catalogados casi por completo. Ahora los científicos han comenzado a sumergirse, para desvelar los secretos del intrincado lenguaje de estos cetáceos eminentemente sociales, dotados de una gran inteligencia y una asombrosa capacidad comunicativa.
Los estudios han demostrado que las orcas se adaptan perfectamente al lugar donde habitan. Cuando sus necesidades básicas, como la alimentación, están cubiertas con un esfuerzo relativo, se dedican a comunicarse, a jugar, y a desarrollar complejas capacidades de cohesión individual y grupal.
Debajo de las aguas, el lenguaje sónico resulta decisivo. Las orcas reconocen el espacio submarino a través de la ecolocalización, un "sónar biológico", similar al de los murciélagos.
Los cetáceos emiten casi continuamente unos sonidos internos (clics) que viajan por el mar y se reflejan en los objetos que encuentran, generando una señal acústica que vuelve al animal, cuyo cerebro la transforma en imagen tridimensiomal.
Este eco submarino brinda a las orcas una enorme capacidad para reconocer el territorio que las rodea, permitiéndoles distinguir entre dos peces del mismo tamaño pero de distintas especies.
El sonido también es el elemento fundamental de su sistema de comunicaciones. Las orcas no sólo interpretan complejas melodías grupales para comunicarse sino que además los adultos trasmiten a las crías mediante sonidos las pautas de su vida submarina.
En sus comunicaciones se reconocen con precisión los sonidos que repiten en una banda de frecuencia, así como su duración y características. Además, tienen un variado repertorio de melodías que repiten e intercambian, y sus variaciones y añadidos han permitido descubrir que, incluso, se comunican en dialectos.
Después de muchos años de investigación, los expertos opinan que los lenguajes de las orcas varían según su procedencia o las necesidades de comunicación de las zonas en que habitan.
Así, cada grupo de cetáceos dispone de las variantes comunicativas necesarias para diferenciarse de los demás grupos cercanos con los que establecen contactos ocasionales.
La investigación sónica de la comunicación de las orcas del Mar del Norte se centra en las islas Lofoten y Verstalen -una solitaria, muy fría y aislada región de fiordos y archipiélagos- y en su mayoría está a cargo de investigadores escandinavos.
El proyecto de estudio del lenguaje de las orcas que coordina la científica sueca Anna Bisther; los trabajos de la científica finlandesa Anna Tiu Similä con la asistencia del World Wildlife Fund; y la investigación de los secretos acústicos y lingüísticos de las estructuras grupales de las orcas, de la doctora danesa Hanne Strager, figuran entre las iniciativas más importantes.
Desde la década de 1990 un equipo formado por los alemanes Tinnus Wessels y Wolker Ratmayer, y el español Daniel Schneider, se ha sumado a este esfuerzo de investigación a largo plazo pero sumamente atractivo, con el respaldo de la universidad de Las Palmas.
La primera parte del proyecto se centra en la fotoidentificación definitiva de los individuos y grupos que conviven en el fiordo noruego de Tysfjord, el cuartel general del grupo hispano-alemán.
La segunda consiste en grabar y manipular los sonidos que emiten mediante técnicas informáticas creadas por los alemanes para elaborar un catálogo de expresiones simples de las orcas: el que puede ser el primer diccionario del lenguaje de estos cetáceos.
Las investigaciones de los sistemas comunicativos de las orcas son muy difíciles, ya que estos animales sólo son accesibles en determinadas épocas del año y en zonas muy concretas, y lentas, ya que se requieren muchos años para obtener frutos apreciables. No obstante, los primeros resultados permiten ser optimistas.
"Las orcas responden a los experimentos que se realizan con música en vivo o cuando se reproducen grabaciones que imitan sus sonidos. Podemos decir que la comunicación entre científicos y orcas existe, a pesar de las grandes barreras que separan sus respectivas inteligencias y lenguajes", señala Schneider.
Al observar cómo las hembras emiten ciertos sonidos coincidentes con algunos movimientos y sus pequeños los copian, los expertos han deducido que el lenguaje de las orcas es una conducta que aprenden por imitación, y que las crías del grupo son instruidas por sus madres en la asimilación de sonidos para comunicarse.
En algunas de sus decenas de inmersiones y seguimientos, el equipo hispano-alemán descubrió que dos grupos de orcas que se desconocen entre sí son capaces de cruzarse bajo las aguas en un silencio absoluto, sin emitir el más mínimo sonido, para volver a comunicarse después del momento de tensión y posible peligro.
Según los investigadores, esta situación demuestra la extremada cohesión de los grupos y cómo sus estrategias comunicativas responden a las necesidades inmediatas que se les presentan, y además están planeadas y no se dejan a la improvisación.
El lenguaje es la herramienta básica de las orcas y, desde la colocación de los más pequeños hasta la velocidad de nado o el ritmo respiratorio, parece haber sido convenido por el grupo. No se toca un arenque, su principal alimento, hasta que el grupo decide que hay que comer. El salto es un importante elemento comunicativo, tanto por el sonido submarino que produce como debido a la imagen que genera en la superficie del agua.
La captura del arenque prueba la cooperación inteligente de los cetáceos: primero un grupo aturde el banco de peces mediante golpes con su aleta caudal y lo escinde en grupos pequeños; después, a partir de una orden, todos comienzan a comer. Los pequeños imitan los sonidos y acciones de los adultos.
Armados de hidrófonos, que captan los sonidos submarinos; cintas digitales que graban las señales acústicas con enorme resolución; ordenadores y programas para procesar las grabaciones y agrupar los sonidos sistemáticamente, para confeccionar catálogos de lenguaje, los expertos desvelan el enigmático mundo de las orcas.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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