LOS grandes ausentes en la IV fería Internacional del Libro fueron los jóvenes. Los niños sí dijeron presente. Participaron cuarenta mil.
Pero, que no paguen justos por pecadores en esta ocasión. Así como hubo aquellos para los cuales ir a la feria no estaba en su agenda, estuvieron los que dieron el cien por ciento de su tiempo y esfuerzo para que fuese un éxito, según puso de relieve la presidenta de la Cámara Panameña del Libro (CAPALI) Priscilla Delgado.
Ella dijo que hubo un grupo muy colaborador de jóvenes y niños que presentó a autores. No hubo nada qué pedir. Lo hizo como si fuese ducho en estos asuntos, "de una manera impecable".
Es interés. Que les sobró a ellos y les faltó a los que dejaron de involucrarse en un evento ideado mayormente para su entretenimiento y crecimiento.
"La juventud no respondió al llamado. Llamamos y como no se les pagaba por colaborar en la feria no iban", dijo.
Pudo constatar que "el que va a las librerías es el que va a la Feria del Libro".
Informó que así como sucedió con los jóvenes ocurrió con otros sectores que se mantuvieron como espectadores en un evento donde se esperaba fueran protagonistas: el Instituto Nacional de Cultura y el Ministerio de Educación.
El INAC participó con cuatro stands. Faltó organización en el MEDUC para que más docentes pudiesen beneficiarse de las jornadas culturales y pedagógicas. Fue pobre la participación de los propios maestros que demostraron apatía y no se acercaron para aprovechar esa oportunidad. "Los formadores del MEDUC sentí que faltaron más", comentó.
Planteó que se vivió el mismo drama de siempre en la Feria. Se prueba esto de que "a la hora de trabajar somos unos cuantos. A la hora de figurar.."
"Es que cada uno tiene una agenda con prioridades distintas", agregó.
Por otra parte, Priscilla Delgado considera censurable el que ATLAPA "se haya puesto a pintar los estacionamientos en horas pico".
Además, "había toda una suerte de cableado, escaleras y áreas delimitadas donde la gente no se podía estacionar, en un franco boicot a la IV Feria del Libro".
Delgado señala que recibió el apoyo de empresas como: Panamá América , el medio escrito que más promoción dio a la Feria, con una página diaria y anunciando el programa y eventos también en la Agenda y "el BBVA que se portó maravillosamente".
Como "un exitazo", calificó al Pabellón Infantil. En parte, aduce, se debe a que el equipo de la Alcaldía estuvo comprometido desde el comienzo. Trabajó 24 horas continuas para instalarlo.
Añadió que también le dio la vuelta al reloj, brindando un apoyo incondicional al evento ferial, Ricaurte Martínez, de GANEXA.
Emma Gómez, Ricardo Laviery, SERTV y la gente de la Alcaldía se portaron a la altura, dijo la presidenta de la ONG.
"Conté con un comité organizador de lujo".
Los estudiantes que fueron llevados a la Feria a pesar de los exámenes bimestrales mostraron interés en los eventos.
Delgado informó también que transcurrida la feria, algunos autores extranjeros se quedaron en Panamá. Entre ellos Enrique Ortega Salinas, como expositor invitado por la Universidad Latina.
Por otra parte, España donó a la Biblioteca Nacional Ernesto J. Castillero las obras exhibidas en su Pabellón, de País Invitado, en la Feria.
"Todo el mundo pensó que en Panamá no se leía y todo el mundo se fue sin libros", expresó, al preguntársele qué tal habían sido las ventas. Aunque todavía no se aventuró a dar cifras finales. Eso sí, dijo que el Fondo de Cultura Económica trajo 4 stands y quedó tan complacido que dijo que vuelve a la Feria.
De acuerdo con Delgado, en los 32 stands de la IV Feria Internacional del Libro hubo un aproximado de 4 millones 176 mil títulos. El que más se vendió fue "Sin tetas no hay paraíso", del colombiano Gustavo Bolívar Moreno. Vendió más de mil ejemplares.
"Siento que en diez años he hecho un trabajo incuestionable y ya está el camino andado", respondió Priscilla Delgado cuando se le preguntó quién la reemplazaría como presidenta de la CAPALI, y se haría cargo de organizar la V Feria Internacional del Libro en Panamá, la cual tendrá lugar en el año 2009, con Perú como país invitado.
Diego "El Cigala" quedó tan encantado con Panamá, que quiere que se le mande a hacer un busto en Panamá y comprar una casa en nuestro país.
La juventud faltó a la cita
Por diversos medios de comunicación se les hizo la invitación a participar de los distintos eventos.