Constantemente los/las profesores/as universitarios y de secundaria se quejan de que la ortografía y gramática de los/las estudiantes deja mucho que desear. Y nada qué decir de muchas secretarias y otros profesionales cuya redacción da pena, porque se equivocan en la escritura de palabras simples y se comen las tildes, comas y puntos o por el contrario recargan el escrito de comas. Insisten en la necesidad de que se preste más atención a estos problemas desde la primaria.
Entendemos que no es fácil adquirir de la noche a la mañana una buena ortografía cuando no se cuenta con una buena base. Pero, seguramente que se si la persona se empeña lo puede lograr con una buena guía.
Pero, por qué seguir con un problema que se puede más bien evitar.
Lo ideal es que desde la primaria se haga énfasis en la escritura correcta. Y esto no necesariamente tiene que ver con reglas difíciles de aprender y que son para niños y niñas un dolor de cabeza. Una buena forma de ayudar a que se tenga buena ortografía y redacción es creando el hábito de la lectura. Esto se puede hacer desde tierna edad. Hay madres de familia que les leen a sus bebés cuando éstos/as ni siquiera han aprendido a caminar. Entonces, así se entiende por qué en la medida en que van creciendo, van amando los libros y la lectura.
Hay libros muy bonitos, de todos los tamaños. De cuentos, historietas, sobre la naturaleza, acerca de animales y con ilustraciones hermosísimas que serán el deleite de los/las pequeños/as lectores/as.
Creemos que es conveniente que las personas se acostumbren a regalar más libros a los niños/as y ellos apreciarán éstos y podrán beneficiarse con la información y distracción que de se derivan de éstos.