Muchas veces nos preguntamos por qué de la noche a la mañana personas que nos parecen totalmente "normales" terminan cometiendo actos terribles, presos de un trastorno mental...Simplemente, nos parece algo inexplicable. En busca de una explicación, consultamos a la psiquiatra Elaine Brissan, quien lleva varios años de experiencia en este campo.
Según Brissan, no existe seguridad absoluta que una persona mentalmente sana, lo sea toda la vida. "Es igual que la salud física, el hecho de que se esté sano hoy no es garantía de que se estará sano mañana". La especialista explicó que de la misma forma que se está propenso a padecer una enfermedad corporal, igualmente se tiene posibilidades de desarrollar un trastorno mental.
Y es que algunas tienen enlaces hereditarios, no obstante lo que se hereda es la predisposición para padecerla. En este sentido, aclaró que el tener la predisposición no significa que la enfermedad se desarrollará. Según Brissan, "si mi madre es esquizofrénica, eso no significa que yo también lo seré... Podría ser, pero no necesariamente".
Lo que sí es extraño es que una persona se enferme de un día para otro. La psiquiatra explicó que esto sólo puede suceder en los casos en que una persona reciba un impacto emocional severo. "Un suceso inesperado representaría un cambio muy brusco".
Incidentes como el presenciar un asesinato o ser objeto de secuestro, entre otros, podrían desencadenar trastornos mentales de forma transitoria o permanente. Brissan agregó que en el caso de los trastornos afectivos, éstos podrían ser absorbidos del medio ambiente. "Si se vive en una casa donde toda la familia está deprimida, sólo de convivir con esa situación la persona podría adquirirla".
La conducta de un individuo trastornado se manifiesta a través de detalles en la comunicación e interacción con los demás. Esta persona llama la atención por ser demasiado aislada o callada, mantiene una mirada suspicaz, o por el contrario, se comporta muy extrovertida ante un primer contacto. Generalmente, se nota que tiene una conducta inadecuada, aunque no todos los trastornos se muestran a la vista.
"Reaccionan de forma inesperada. Se enojan extremadamente por algo sin importancia o se entristecen por cosas realmente insignificantes". De acuerdo con Brissan, hay varios tipos de trastornos mentales, entre ellos, el psicótico, en el que la persona rompe con la realidad externa. "El individuo cree cosas que no son parte de la realidad".
Pero, también existen los trastornos en donde la persona sí está conectada con la realidad, pero no funciona de manera adecuada. "Esta persona está consciente de lo que ocurre, pero tiene problemas de personalidad, cuadros de ansiedad o trastornos depresivos, por lo que no puede controlarse".
Generalmente, las enfermedades mentales son la reacción generada por un estímulo. En este sentido, la especialista explicó que existen personas que desarrollan trastornos depresivos a raíz de la muerte de un hijo, por ejemplo, no obstante este resulta menos negativo que quien lo desarrolla sin un estímulo desencadenante.
Muchos de los trastornos mentales tienen cura, pero van a depender de la edad en que se presentaron. Cuanto más temprano se manifestó el problema, menos posibilidades se tiene de lograr una curación. Sin embargo, también intervienen dentro de la curación elementos como la intensidad del problema, además del tipo de personalidad previa a la enfermedad.
Según Elaine Brissan un individuo que estudia o trabaja demasiado, al igual que quien no se alimenta y duerme adecuadamente, expone su salud mental. Y es que a su juicio, para disfrutar de ésta, hay que mantener el balance o el equilibrio.
Para esta psiquiatra, la salud mental se obtiene disfrutando de una buena calidad de vida, obtenida a través de la diversión, del descanso, del trabajo, además del estudio, pero de forma equilibrada. Ante los actuales problemas que afronta la sociedad en general, la especialista comentó que el único recurso que tenemos ante la vida agitada se encuentra en nuestro interior.
"Debemos procurar el equilibrio examinando el tiempo de sueño reparador, el tiempo de distracción, el que dedicamos a nuestra persona, además de los cuidados del cuerpo". Pero, más que nada advierte que hay que separar lo que uno necesita de lo que uno quiere, haciendo una lista de prioridades, además de tener presente que con la ira y el descontrol, no se remedia nada".