Cantar y soñar. Cantar y llorar. Cantar y morir. Para ello vivió “La Lupe”, cantante de singular estilo, en la década de los 70, que tuvo al público en el puño y a la que pocos años después este trató con indiferencia, desprecio y hasta con crueldad.
Del ser humano que habitó la piel de la cubana Guadalupe Victoria Yoly Raymond, que llegó a ser llamada “The queen of the latin soul” y quien conquistó hasta Nueva York, trata el musical “La Lupe, la gran tirana”, que por segundo año consecutivo presentó con éxito Acam Productions. Esta vez, en el Teatro En Círculo.
El público gozó escuchando a Odette Versailles cantar, “vivir” y actuar facetas de la vida personal y artística de la afamada artista venida a menos, en parte porque según las productoras, Mara Bethancourt y Siara Rodríguez, “su estilo, que estuvo muy avanzado para la época, no fue comprendido. Vinieron otros ritmos y la desplazaron”.
Para ellas y su socio, Carlos Quintana, llevar al tablado el musical en el Teatro En Círculo, “que es tan imponente, una sala tan renombrada, significa mucho. Es como un sueño hecho realidad”.
Por la acogida que tuvo, no les queda ninguna duda de que acertaron al elegir a Odette para el papel.