Todo empezó cuando Charlie Logan tenía diez años. Rompiendo las reglas básicas del juego de la botella, Charlie se negó a dar un beso en la boca a la demente chica Goth, por esta razón ella le lanza una maldición. Veinticinco años después, Charlie es un exitoso dentista y todavía tiene la maldición. Mientras que su mejor amigo, el cirujano plástico Stu persigue a todas las pacientes que le sea posible, parece que Charlie no puede encontrar a la chica adecuada.
En la boda de una ex novia descubre que todas las mujeres con las que ha dormido han encontrado el amor verdadero, con el hombre que aparece justo después de él.
Sin darse cuenta, la reputación de Charlie como un “amuleto de buena suerte” tiene a todas las mujeres que lo conocen, desde hermosas extrañas hasta su gorda recepcionista, en fila para tener con él aunque sea un rato de placer. Pero una vida llena de sexo y sin amor hace que Charlie se sienta más solo que nunca; esto es, hasta que conoce a Cam, la distraída especialista en pingüinos. Cam es muy difícil de conseguir, ya que se trata de una mujer muy bella. Pero cuando se desarrolla un romance genuino, Charlie se da cuenta de que tiene que encontrar la manera de romper la maldición de mala suerte, antes de que la chica de sus sueños termine yéndose con el siguiente chico que conozca.