Si hay un cosmético que puede cambiar por completo el look de toda mujer, esa es la máscara de pestañas. Bien elegida y aplicada será capaz de transformar un sencillo maquillaje de ojos en el punto fuerte de tu look o abrir tu mirada, dándole un toque de elegancia y feminidad.
Para evitar los pegotes, es recomendable fijarse bien no solo en la máscara en sí, sino también en el tamaño y la forma del cepillo y dominar los movimientos adecuados para aplicarla lo mejor posible.
Cuestión de tamaño
Si tus ojos son pequeños, es recomendable utilizar un cepillo de silicona de menor tamaño y que sea más manejable, para así evitar posibles manchas en el párpado. Lo ideal será que sus cerdas estén bastante juntas, ya que este tipo de cepillos alargan al máximo las pestañas y les aportan volumen a cada una de ellas sin dejar grumos ni agrupaciones.
En caso de que tus ojos sean más grandes, utiliza un cepillo maxi de fibras para abarcar de una sola pasada todas las pestañas.
¿Cómo aplicarla?
Aplícala con movimientos en zigzag para conseguir más volumen, y si lo que quieres es un efecto pestañas postizas, hay máscaras potenciadoras que se combinan con tu rímel habitual y ofrecen diferentes efectos: volumen, definición, longitud ¡e incluso glitter!
Tanto la zona de las pestañas como la zona periocular son extremadamente delicadas y sensibles y merecen un cuidado especial. Así, nuestro consejo es que nunca olvides desmaquillarlas a fondo con productos específicos para los ojos, que estén oftalmológicamente testados, y si son hipoalergénicos, mucho mejor.