La maternidad parece hacer a las mujeres más inteligentes y ayuda a prevenir la demencia en la edad avanzada debido a hormonas protectores que bañan al cerebro, dijeron investigadores. Pruebas en ratas revelaron que las que tienen dos o más camadas obtienen significativamente mejores resultados en las pruebas de memoria y destreza, en comparación con las ratas que no han tenido crías. Sus cerebros revelan cambios que pueden protegerles de trastornos como la enfermedad de Alzheimer.
Craig Kinsley, profesor de psicología de la Universidad de Richmond, cree que sus hallazgos servirán para seres humanos. "Nuestra investigación revela que las hormonas del embarazo, que protegen al cerebro, entre ellas los estrógenos, tienen muchos efectos neuroprotectores", dijo Kinsley.
"Son datos (de experimentos) con ratas, pero los humanos son mamíferos, al igual que estos animales", agregó en una entrevista telefónica. "Experimentan embarazos y cambios hormonales". Kinsley expresó que tenía la esperanza de que funcionarios de salud pública e investigadores estudiaran si el tener hijos protege a la mujer de la enfermedad de Alzheimer y de otras formas de deterioro cerebral relacionadas con la edad.
"Cuando la gente piensa en el embarazo, sólo piensa en lo que ocurre a los bebés y a la madre de cuello para abajo", dijo Kinsley, quien presentó sus hallazgos en la reunión anual de la Sociedad de Neurociencias en Orlando, Florida.
"No se dan cuenta de que las hormonas limpian el cerebro. Si se mira a los animales del sexo femenino, los que nunca tenido hijos actúan de un modo totalmente distinto en presencia de las nuevas generaciones. Pero las que han estado preñadas, sacrificarán su vida por sus crías. Ese es un cambio notable en el comportamiento, que se manifiesta en alteraciones genéticas en el cerebro", añadió.
El equipo de Kinsley realizó pruebas en ratas que nunca habían tenido crías, otras que habían tenido una sola camada, y otro grupo que había tenido dos o más.
Las ratas fueron estudiadas hasta los dos años de edad, que en años humanos equivale a unos 70 u 80, dijo Kinsley. Los roedores fueron sometidos a dos pruebas para que encontraran comida en un laberinto. Se les examinó durante muchas veces en los dos años que duró el estudio.
Una vez concluida la dieta, es importante reiniciar la alimentación con productos blandos para no forzar el proceso digestivo (verduras y pollo cocidos, cantidad mínima de grasa, carne asada, etc.). Es muy importante mantener el consumo de los mismos jugos, por un mes, ya que sólo así el organismo recuperará su funcionamiento normal.
Finalmente, para mantener óptimos resultados durante más tiempo debe olvidarse por completo de dulces y harinas refinadas (pan dulce, pastas), así como alcohol y carnes con grasa excesiva, limitar los derivados lácteos y hacer ejercicio físico. Algo más, es conveniente repetir la dieta tres meses después de haberla concluido, siguiendo nuevamente cada una de las indicaciones.