La migraña no es un invento, es una enfermedad neurovascular que se ha constituido en un problema de salud pública porque provoca grandes pérdidas económicas tanto a los pacientes como a las empresas y para la cual no existe aún el tratamiento ideal, declaró el doctor Fernando Gracia, el principal investigador de Epidemiología de HTLV en Panamá del Laboratorio Conmemorativo Gorgas.
El especialista en Neurología disertó sobre La Migraña en el curso de periodismo científico organizado por el Centro Latinoamericano de Periodismo (CELAP) con el auspicio de Merck Sharp &Dohme.
Tanto Gracia como la doctora Ana Cecilia Arango coincidieron que en Panamá no existen registros completos sobre el número de personas que sufren de migraña, porque del 60 al 70 por ciento de los migrañosos no acuden al médico o si van, éste sólo les receta una pastilla y allí queda el asunto.
Sin embargo, Gracia reveló que se han efectuado sendos estudios sobre la epidemiología de la migraña, no así de sus repercusiones económicas, en San Miguelito entre 1986 y 1988 y en Monagrillo de Chitré, provincia de Herrera, entre 1992 y 1993, lugares que fueron escogidos debido a la accesibilidad del primero y a la disposición de la gente del segundo a colaborar en una región donde las secuelas del cáncer han creado conciencia entre los pobladores sobre la necesidad de apoyar a la medicina.
De mil pacientes estudiados en San Miguelito, el 14 % sufría migraña, mientras en Monagrillo se analizaron a 3,500 personas, de las cuales, el 15 % se quejaba de cefaleas.
Con documentos en mano, Gracia precisó que en Estados Unidos la migraña ha tenido un fuerte impacto económico, con un costo de entre 5 a 17 billones de dólares en incapacidades en 1986, por ejemplo.
En las personas que la padecen, la migraña provoca una pérdida del 70% en el rendimiento, pues degenera sus funciones. El dolor altera el desempeño laboral y social del individuo y su funcionamiento biológico.
La relación está 2 a 1 de mujer a hombre, es decir, que las mujeres son más propensas a sufrir migraña, debido a factores hormonales.
No obstante, Gracia expuso que un factor determinante es el genético, ya que en 1996 se descubrió un cromosoma que transmite la migraña en la familia. "Puede que la herencia salte varias generaciones, pero finalmente se presenta", comentó el neurólogo.
Citó como ejemplo a la comunidad teribe de Kankintú y Cricamola, en la provincia de Bocas del Toro, donde la migraña no llega ni al 0.7 %, mientras que sí se reportan enfermos de epilepsia.
La migraña es una enfermedad neurovascular porque en 1995 se detectó que en el cerebro hay un área generadora de la cefalea. Gracia especificó que en el tronco cerebral, en el encéfalo hay un área que "se prende", se producen cambios en la circulación sanguínea, hay dilatación de los vasos, lo que deja escapar sustancias que producen el dolor. "Pero aún no se sabe por qué da más dolor en el lado derecho que en el izquierdo", comentó.
Se ha comprobado que cuando esto ocurre hay bajos niveles de serotonina, de allí que los siquiatras recetan antidepresivos que aumentan la serotonina en pacientes deprimidos.
El dolor migrañoso es martilleante o pulsátil y suele afectar sólo a un lado de la cabeza cuando comienza. Se asocia con náuseas, fotofobia, fonofobia, vómitos, diarrea, vértigo, temblores, sudoración y escalofríos. Algunos pacientes experimentan una crisis anual, otros sufren migrañas varias veces a la semana.
Puede ocurrir con o sin un "aura", que dura entre 15 a 30 minutos antes o durante el dolor. Durante el aura hay trastornos visuales, como escotomas o puntos ciegos, teicopsia o puntos ciegos centelleantes, fotopsia o luces destelleantes, alucinaciones visuales o auditivas e hiperosmia o potenciación del sentido del olfato.
De 24 a 72 horas antes de la migraña, el paciente puede experimentar sensaciones de bienestar, locuacidad, oleadas de energía, hambre, anorexia, somnolencia, depresión, irritabilidad, desasosiego o tensión.
Aunque es hereditario, hay factores que precipitan la migraña como el consumir productos que contengan tiramina, nitritos, cítricos, chocolates, cafeína, glutamato, asportomato, muy presente en la soda dietética, frutas secas y licor.
Hay factores emocionales como el estrés, hiperactividad, irritabilidad, depresión, angustia, cambios en el comportamiento como alteraciones del sueño o dormir mucho.
El doctor Gracia declaró que debido a ello, hay que individualizar los casos, porque en cada paciente son factores precipitantes diferentes y sus respuestas a los medicamentos también varían.
El neurólogo advirtió del peligro de automedicarse cuando la migraña es frecuente, porque se corre el riesgo de crear fármaco - dependencias, ya que cada vez la persona necesitará aumentar la dosis.
También recomendó prevenir la migraña, si se conoce ya que la desencadena, y atacar el dolor cuando empieza.
En cuanto al tratamiento, el doctor Gracia detalló que el 40 % de los pacientes mejora con acetaminofén o aspirinas, mientras un 60 por ciento consigue alivio cuando ingiere medicamentos más fuertes como ergotaminas que llegan más al cerebro y otro grupo utiliza lidocaína y esteroides.
Sin embargo, se ha descubierto que lo más efectivo, aunque también tiene efectos secundarios menores y limitaciones en cuanto a su eficacia, es la sumitriptán y otros fármacos derivados de ella.
Además hay otros aspectos que tomar en cuenta como que los triptanes tienen factores adversos en pacientes con más de 60 años, o que sufren de hipertensión y problemas coronarios, aunque a nivel mundial, los registros médicos revelan que sólo se produjeron 6 infartos cardíacos.
El tratamiento a base de triptanes es más caro que con las ergotaminas, ya que una tableta puede costar entre B/8.00 a B/.10.00.