Duran Duran plantó su bandera en Panamá y Maroon 5 impuso su nuevo estilo.
Indigo fue el artista invitado, el grupo de rock llegó para calentar los motores, mientras el público se ubicaba en las filas de su preferencia.
El rock nunca muere:
La gente estaba a la espera de los internacionales, mientras afinaban el equipo, un grupo de fans tuvo acceso "backstage" para conocer a los músicos y, de paso, que éstos les firmaran un autógrafo.
A las 9:30 p.m., se apagaron las luces del escenario, justo cuando un "weee" al unísono espera a Maroon 5. El trinar de la guitarra eléctrica anunciaba la primera canción, por supuesto, tenía que ser un éxito. "This Love", un tema que es casi la catarsis de Adam Lavine, vocalista .
La fiesta siguió con " If i never see your face again" y "Make me wonder". El público respondía con aplausos, mientras los estadounidenses daban las gracias en inglés.
La gente se levantó con "Won’t go home without you", "Secret", "Shiver", Wake up call", "Sunday Morning" y la interpretación del clásico "Wanna fall in love" y She will be loved volvieron loca a la fanaticada.
La gente estaba extasiada, se acercaba el final. Marron intentó despedirse pero volvió con "Harder to breath" y "The Sweetest goodbye".
Los reyes de la noche:
Parecía que el espectáculo acababa, pero apenas empezaba. Duran Duran era la estrella de la noche y así lo demostraría.
La vieja banda reunió jóvenes y adultos quienes se concentraron en la tarima, en donde ya no se veía más que un mar de caras.
Uniformados con camisas negras que decían "Massacre", nombre de la gira, Duran Duran salió al escenario hablando un poco de español, mientras, la gente se desvanecía en ovaciones. "Planet Earth" y "Hungry like a wolf" y "Notorious" fueron de los primeros. Aunque parecía increíble, Duran Duran despertó la alegría que Maroon no logró con todos sus éxitos y nos pusieron a brincar.
I don't want your love", "Save a Prayer", "Red Carpet Massacre", "Falling Down", "Reflex" y el clásico de la película "El Santo; "Come undone", fueron parte del recital.
Pero los maestros del rock -¡Qué pifia los ochenta!-, no se irían sin su ya conocido grito "Wild boys" y "Ordinary World", cerrando así una de las presentaciones de rock más importantes que ha visto Panamá.