A los jurados del premio Ricardo Miró le gustan las novelas policiacas. Esto lo demuestra el hecho de que las obras que ganan este concurso en la categoría son del género negro que además hacen denuncia.
Ariel Barría Alvarado en "La casa que habitamos" presenta un cadáver femenino en el apartamento de un aspirante a funcionario de justicia. La trama sigue con el suspenso de quién la asesinó y por qué la llevaron a ese lugar sin que el protagonista se diese cuenta.
Con esta técnica, el autor consigue que el lector busque en las páginas siguientes el desarrollo de la trama.
Barría Alvarado narra la historia en adelante con ascendente, es decir, presenta la vida del protagonista guardando la línea del tiempo.
Al final, queda resuelta la interrogante de si el funcionario alcanza el puesto público o no, lo que representa la eterna lucha entre el bien y el mal, presentado sobre un tablado político.
Barría Alvarado narra con sencillez, sin uso de recursos de humor ni de saltos de tiempo.
Quién mató al indio.
Rafael Pernett y Morales no coloca el cadáver del indio en un apartamento lujoso como Barría Alvarado, sino que lo acuesta en un parque ante la custodia de una periodista inyectada de silicona hasta en las pestañas.
La aparición del indio sin ombligo acribillado es un asunto tan cotidiano que en los alrededores se vive un ambiente de feria, donde no puede faltar la tradicional venta de carne en palito de las fiestas de provincias.
Un elemento que enganche en esta novela es el uso del humor en la prosa del doctor, que en toda su obra, inserta este recurso; en esta novela hasta en la elección de los nombres de los personajes, fue acertada.
Por qué ese ciudadano no tiene ombligo, es parte de la trama que Pernett y Morales suelta de a poquitos en las páginas. Antes de resolver este enigma en el campo de la medicina, retrata el submundo de la gente pobre.
El escritor trabajó una gran parte de la novela en diálogos, estos su mayoría son de tres personajes, lo que hace aún más complicado que estos resulten coherentes o que aporten la proximidad de la acción.
Amor y desamor, crimen sin castigo, lealtad y mentira, son sólo algunas de las palabras clave en esta novela que ya está de venta en las oficinas del INAC o puede descargarla gratis en formato word en la página del autor.
El tiempo en esta novela ocurre rápido, tan pronto encuentran el cadáver, la trama se narra con mucha celeridad, haciendo un recorrido por distintas locaciones de la ciudad y adentrándose en las zonas indígenas de la provincia de Bocas del Toro y Chiriquí.
Con esta publicación, cambia el panorama de las letras panameñas, ubicándose en un escalón superior, tanto en calidad como en este género que poco se escribe en Panamá, pero que en otros países explotan estas obras con premios exclusivos.