Variedades

La otra cara de la guerra

La dirección de cine, le ha dado mucho prestigio a Clint Eastwood, especialmente cuando en 1992 ganó el Oscar como Mejor Director además de Mejor Actor por "Unforgiven".


SÁBADO de octubre, en la época en que el calor ya no aparece temprano por la mañana en Beverly Hills. Las calles vacías entre Doheny y Burton duermen igual que sus vecinos, pero adentro del Hotel Four Seasons, bien despierto llega una leyenda de Hollywood como Clint Eastwood.
Acostumbrado a pararse frente a la cámara, protagonizando tantos éxitos, esta vez nos hablará desde otro punto de vista, como el director de la nueva película "Flags of our Fathers". Producida junto a Steven Spielberg con un presupuesto de ochenta millones de dólares, despliega la verdad detrás de la famosa foto de unos soldados norteamericanos levantando una bandera de Estados Unidos en la japonesa isla de Iwo Jima, durante la Segunda Guerra Mundial. Demostrando que ni siquiera habían sido los primeros soldados que llegaron a lo más alto de la isla, la película debate sobre el significado que esconde la palabra héroe, ilustrando la vida y batalla de los únicos tres soldados sobrevivientes de esa foto, generando cierta autocrítica del marketing estadounidense durante la época de guerra.
Supongo que a medida que fui madurando - (riéndose) como una forma de decir que envejecí - busqué diferentes lados y diferentes historias que me gustaban. A lo mejor también me gustaban cuando era más joven, pero yo ya había empezado en películas con mucha acción. Ahora que estoy en esta etapa de mi vida donde retrocedí al otro lado de la cámara, siento que tengo que mostrar algo distinto. Tal vez algo que resulte más cercano a mi, en vez de personajes imaginarios.
Nunca se había filmado una película sobre Iwo Jima aunque había sido la batalla naval más terrible de nuestra historia. Se había utilizado el nombre en algún título, pero nunca mostraron nada. Igual, el libro fue lo que más me había motivado, porque no era una historia de guerra. Yo no quería filmar una película de guerra. Ya había filmado varias, siendo actor. Pero esta me gustó porque estudiaba la gente. Y a mí siempre me interesaron aquellas donde los hijos descubren cosas sobre sus familiares.
La famosa foto la habían tomado apenas cuatro o cinco días después de comenzada la batalla, cuando ni siquiera habían cumplido la cuarta parte de la misión. Significa unidad y es algo que siempre me motivó cierta curiosidad.
Con esta película intentamos mostrar la máquina de la propaganda, como apareció realmente. Como cuando yo era chico, todos vimos las películas de guerra y siempre se usaban como propaganda, mostrando buenos y malos. Pero la mayoría de los personajes eran interpretados por actores que tenían más de 30 años, muchas veces 40. Y no es cierto, porque la mayoría de los soldados eran adolescentes, muy cerca de los 20 años.
No fue nada consciente. Tampoco quise sentarme a criticar al enemigo, no hubiera logrado nada. Naturalmente hay muchas expresiones durante la guerra, pero no fue nada consciente. Es la forma en que yo recuerdo que la gente hablaba en ese período de tiempo en particular. Y es verdad que la mayoría de las películas que se filmaron, igual que las historias que se contaron en los años 40, se referían al enemigo en términos para nada amables. Cuando uno habla con los japoneses, te enteras que era igual con ellos.
(Sonriendo) Probablemente sea el único en este lugar que vivió durante la época de la Segunda Guerra Mundial. Recuerdo los sentimientos y la venta de bonos (para recaudar fondos por la guerra). No sabía demasiado lo que pasaba porque apenas tenía 15 años, pero leíamos los diarios y veíamos la actividad que había. Todo tenía que ver con bonos y más bonos. Los padres los compraban como regalo de cumpleaños. Los más jovencitos no estaban tan contentos, porque no recibían un juguete, pero les daban un bono que significaría mucho más después. Fue un gran momento en la historia, en cuanto a la unidad americana.
Filmamos en Islandia y me encantó. Cuando lo sugirieron al principio, no podía entender que pudiera funcionar, pero en verdad se parece mucho el verano de Islandia con las playas de arena en Iwo Jima. Habíamos buscado playas por todo el mundo, incluyendo las más cómodas en Hawaii frente al Four Seasons, lugares confortables (riéndose). Pero no pudimos filmar en Iwo Jima porque se lo considera un templo y los japoneses no permiten la entrada del turismo. Nadie puede entrar sin la aprobación del gobierno y lo consideran un lugar muy secreto donde todavía tienen 12 mil de sus hombres.
No tengo idea. Muchísimos japoneses que ya la vieron parecen haberla disfrutado y creo que les interesa. Después de la guerra, la historia japonesa dejó de hablar sobre el tema. No se enseña en la escuela y ninguno de los actores japoneses que trabajaron conmigo sabían lo que había pasado. Y por eso tenía curiosidad en el tema, porque la generación actual no sabe demasiado.
Es algo muy importante para esta película, porque vivimos en una era donde cualquiera es considerado un héroe. Y en esa era en particular, durante los años 40, los héroes eran personas extraordinarias. Hoy se encuentran héroes todos los días.
Quiero que conozcan esta gente y sepan por lo que pasaron, trato de mostrarles la época y como las personas dedicaron y donaron sus vidas; el sentimiento de la falsa fama que es muy común hoy en día. Vivimos en una época completamente diferente.
Nada. No creo que mi vida sea tan interesante. Tal vez por eso me convertí en actor.
Es algo muy difícil. Prefiero dirigir en mi trabajo. Me siento con suerte trabajando en una profesión que siempre disfruté. Todavía hoy la disfruto.
No tengo la menor ambición en retirarme. Si la tengo, todavía no me enteré.


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254635
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América