La nueva comedia de Adam Sandler comienza de manera muy divertida, diversos hermanos gemelos cuentan distintas anécdotas sobre lo que ocurre cuando deben compartir la vida con alguien que es tan igual a sí mismo. Este divertimiento regresará en los créditos finales.
En esta nueva comedia, Sandler interpreta dos papeles, uno es Jack, un publicista que después de varios éxitos debe hacer todo lo posible para conseguir que Al Pacino protagonice el nuevo comercial de Dunkin Donuts, si no, corre el riesgo de que la agencia pierda esa cuenta tan importante. El otro papel es Jill, que no es otra que la hermana gemela de Jack, que cada año va a visitarlo a él y a su familia para el Día de Acción de Gracias. Jill tiene la facultad de volver loco a Jack. Todo lo que hace le molesta: Jill es un loco personaje en sí mismo, soltera y muy especial en todas sus actitudes.

Hay que reconocerle a Adam Sandler su vinculación desde siempre con la comedia (aunque se ha jugado con alguna actuación un poco más “serias” como en “Adictos al Amor”), y que sabe cumplir su rol a la perfección.
A su vez, la inclusión en la trama del gran Al Pacino, haciendo de sí mismo (toda una sorpresa). Obviamente, una actuación exagerada, dado que por lo que se sabe no alucina como ocurre en la cinta, termina siendo de los más divertido de la trama.

Llena de lugares comunes, la comedia está totalmente entregada al ridículo, nadie se ha tomado demasiado en serio sus personajes.
Por lo tanto, no hay que pedirle demasiado a una comedia familiar llena de gags y situaciones disparatadas, es sencillamente eso, un filme liviano, un poco escatológico –las comedias “hollywoodenses” suelen serlo– que apela al humor en casi cada escena. Y nada más que eso.

Un Adam muy Jill.
El director Dennis Dugan acompaña a Adam Sandler por octava ocasión en esta comedia. “Lo que encontré interesante fue que a lo largo de la producción pensaba en Adam como intérprete de Jack, pero sentía a Jill como si ella fuera otra persona. Adam no actuaba como Jill cuando estaba fuera de cámara, pero después de un tiempo, parecía que Jill era una mujer que contratamos y se parecía a Adam”.
“Sabía que Adam no tendría dificultad alguna para interpretar a Jill. Pero debió trabajar más para encarnar a Jack”, comenta Steve Koren, coescritor del guion con Sandler. “Jack es un hombre que tiene los nervios de punta, así que le costó trabajo actuar como un tipo tan distinto a como él es en realidad”.
Curiosidades.
Mientras escribía la película con Adam, Koren descubrió cosas interesantes. “Algunos gemelos crean su propio idioma cuando son pequeños, así que inventamos un idioma especial y privado que solo hablaban Jack y Jill”, afirmó. “Además, los gemelos tienen un vínculo mucho más fuerte que otros hermanos, así que incorporamos esto también”.
Interpretar el papel doble requirió un ingenioso sentido de cronometraje en Sandler. “Parte de la diversión era que Jack y Jill hacían exactamente las mismas cosas al mismo tiempo”, explica Koren. “Por supuesto, Adam hacía la escena una vez y luego la repetía como el otro personaje. Era como un baile, como un ballet; Adam tuvo una concentración increíble y un cronometraje perfecto. Fue increíble observarlo”.
Para el rol de Al Pacino, los realizadores cinematográficos decidieron contratar a Al Pacino. “En la trama, Al Pacino realmente no se interpreta a sí mismo, encarna a un actor obsesivo que llegó a profundidades extremas y está perdiendo el juicio”, explica Koren. “Así que cuando se enamora de Jill, también es una reacción exagerada. Está dispuesto a todo para conseguir a la chica. El problema es que a Jill no le interesa en absoluto. Ella sabe más acerca de ‘American Idol’ que sobre Al Pacino”.