América Central cuenta con una población de 37 millones de habitantes. Las proyecciones para el año 2010 indican que Panamá y América Central aumentarán su población a 3.3 y 47 millones respectivamente. El 68% de la población centroamericana se encuentra en la pobreza, de la cual el 70% puede considerarse que vive en extrema pobreza y desnutrición. Esto significa que la región cuenta sólo con un 30% de habitantes con el poder adquisitivo para comprar comidas sanas.
Las cifras estadísticas indican que el consumo de proteínas es muy bajo en América Latina, entre 15-20 gramos/día, cuando debería ser más de 55 gramos/día. Esto significa que los pocos recursos económicos que tiene la población en general, los gasta en grasas, frituras, carbohidratos, almidones, azúcares, galletas y jugos artificiales.
Muchos países en rápido desarrollo como China y la India o industrializados como Estados Unidos y Japón, han encontrado la solución a la desnutrición promocionando el consumo de la proteína más barata de alta calidad: el huevo, que tiene la proteína super completa. Los huevos contienen todos los nutrientes esenciales que nuestro cuerpo necesita diariamente. Los huevos son ricos en proteínas esenciales. Un huevo de 60 gramos puede proveernos de 2 a 15% de nuestras necesidades diarias de vitaminas y proteínas, todo por 80 calorías a un costo de 10 centavos.
Las proteínas del huevo contienen todos los aminoácidos esenciales que producen las proteínas que el cuerpo necesita. Esta es la razón por la cual los huevos son clasificados con las carnes en los grupos de alimentos y se les llama una proteína completa. Las proteínas que se encuentran en el huevo son de tan alta calidad, que se usan para evaluar otras proteínas.
La Organización Mundial de la Salud de las Naciones Unidas ha determinado el valor biológico de las proteínas en los huevos en casi 100%. El valor biológico es una medida de calidad de proteínas que expresa el nivel de eficiencia en que la proteína se usa para el crecimiento.
El huevo contiene la proteína alimenticia de más alta calidad conocida. La proteína, especialmente en la clara es aún mucho mejor y puede ser fácilmente digerida por todos sin muchas calorías. La clara no tiene ninguna grasa o colesterol. El consumo que una clara de huevo le brinda a nuestro cuerpo es de 20 a 25% de los amino ácidos requeridos diariamente.
Para las personas que están a dieta y que están llevando cuenta de sus calorías, los huevos resultan un buen candidato para incluir en sus dietas por su rico y completo perfil de aminoácidos y su baja cantidad de calorías. Las proteínas que se encuentran en el huevo son de tan alta calidad, que se usan para evaluar otras proteínas.
Las proteínas son una parte esencial de una dieta nutritiva. Sin embargo, para muchas personas en América Latina los alimentos que nos suplen con proteínas son algunos de los más caros. Afortunadamente, la proteína que brindan los huevos es alta en calidad y baja en precio.
En un estudio conducido por el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos en que se comparó el costo de distintas fuentes de proteínas, los huevos fueron la mejor proteína al más bajo precio. El precio es la mitad de lo que cuesta una libra de carne en muchos países.
Aparte del cascarón, el huevo no tiene huesos, piel o grasa que eliminar antes de cocinar. Ni la leche tiene la riqueza nutricional de un huevo. La leche puede sostener un animal recién nacido pero no puede producirlo. Esta es la diferencia dramática entre el huevo y la leche. Un huevo es igual a una onza de carne, pescado o pollo. Esto significa que usted puede usar 2 huevos como sustituto de otra proteína como su plato principal.
Existe un dicho que dice "quien roba un huevo roba una vaca" pero en realidad se necesitan 2 huevos para obtener las mismas proteínas de un trozo de carne de 100 gramos. El consumo de huevo anual en Venezuela es muy bajo mientras países como Japón, Israel y China tienen un consumo de más de 350 huevos al año/cápita y reportan las incidencias más bajas de enfermedades coronarias mientras que en Venezuela tenemos el consumo bajo de huevos y una incidencia más alta de enfermedades del corazón. Ahora la pregunta es ¿Por qué?
*Director de Investigación y Aseguramiento de Calidad