En Panamá, el consumo de peces es alto, aunque no es el principal cárnico que muchos prefieren, por ende, no es el primero en la lista, y esto se debe a su poca accesibilidad, por lo que el pollo es uno de los más consumidos por los panameños.
Digo poca accesibilidad por muchos factores, entre ellos el elevado costo, esto desencadena a que la compra de este producto se vea afectada, ya que en donde podemos conseguirlo en la ciudad a menor costo es en el Mercado de abastos, y para muchas personas no es fácil llegar, lo que nos queda para comprar es en los supermercados, que muchas veces este producto no es tan fresco y su costo es un poco más elevado.
Desde mi punto de vista es bastante ilógica la situación, ya que nuestro país se encuentra rodeado de mares y muchos ríos y aun así no podamos aprovecharlo al máximo, pienso que el problema puede erradicar en la falta de mercados ubicados estratégicamente para que sea de fácil acceso para todos, no solo para un cierto sector. Pero para eso habría que analizar que se trataría de una gran inversión y que además de eso, las condiciones del actual mercado son aún muy insalubres como para pensar en realizar otros. El calor de nuestro país cada vez es mayor y los productos no se mantienen con solo un poco de hielo, cambiando esto, los productos se podrían conservar mejor y por mucho más tiempo, las ventas aumentarían porque el tiempo de venta sería más prolongado.
El tema es complicado, ojalá que en un futuro no muy lejano las autoridades hagan algo por resolver el tema de las instalaciones de nuestro mercado y estudien la factibilidad de poder hacer al menos un mercado en la ciudad que pueda ser más accesible para todos, tenemos una excelente calidad de frutos del mar y peces que aprovechar, no obstante, tenemos que incluir estos alimentos en nuestra dieta diaria y sé que a muchos nos gusta, así que una que otra vez nos podemos dar el "gustito" de conseguirlo y consumirlo.
Los pescados se considera un alimento básico en nuestra dieta, lo recomendable sería ingerir pescado de dos a tres veces por semana, con mayor razón se les recomiendan a las mujeres embarazadas, en la lactancia y para los niños en el periodo de crecimiento.
Son ricos en proteínas, lo cual aporta aminoácidos para formar y proteger los órganos, tejidos y el sistema inmunológico. Es fuente de grasas cardiosaludables, Omega 3, ácidos grasos poliinsaturados, estos ácidos grasos aumentan el colesterol bueno y reducen el dañino, disminuyen la presión arterial y previenen las enfermedades cardiovasculares. Tiene un bajo aporte calórico a nuestro organismo.
Contiene minerales como el yodo, hierro, zinc, fósforo, selenio, magnesio, cobre, flúor y potasio, que son indispensables para el buen funcionamiento de nuestro cerebro y sistema nervioso. A la vez, posee vitaminas liposolubles (A, D y E), hidrosolubles (B6 y B12) necesarios para nuestro desarrollo y crecimiento. El pescado también es recomendado para las personas que sufren problemas de hipertensión por su bajo contenido en sodio.
Hoy les tengo preparada una receta con un pescado que a muchos nos gusta, y ese es el bagre, este pez de agua dulce y salada se alimenta de pececitos y crustáceos, es de clima subtropical y se puede encontrar en el Caribe. A continuación les presento esta delicia de receta que con este clima veraniego invita a comerla.