¿Nunca le ha pasado estar mirando un partido de fútbol sin despegar los ojos ni por un segundo y justo cuando baja la mirada para servirse otro vaso de cerveza, su equipo favorito convierte un gol?
Un estudiante de Escocia dio con la solución e este problema e inventó un dispositivo que permite servirse un vaso de cerveza sin necesidad de prestar la más mínima atención al proceso.
El aparato funciona con latas de 440 mililitros y un vaso de una pinta. A medida que el líquido se transfiere al vaso, la velocidad va disminuyendo, hasta lograr "la pinta perfecta".