Variedades

La política es una "Caja de Pandora"


En "Cruz de Olvido", del Jefe de Redacción del Diario La Nación, de Costa Rica, Carlos Cortés, también narrador, poeta y ensayista, autor de alrededor de una decena de obras entre ellas "Diálogo entre Mafalda y Charlie Brown" y "El Amor es una Bestia Platónica", enfoca en la devastación humana: cuando se muere estando vivo porque sus sueños e ideales están desahuciados. Cuando se vuelve añicos la fe. Cuando se aprende a llorar para adentro o sin lágrimas, que es peor.
En esta novela de casi 500 páginas Carlos Cortés reporta, relata, narra, escribe sobre propósitos y despropósitos de la vida. Triunfos a medias, rabia, dolor, cansancio. Reclamos a la vida, a sí, sentimientos de culpa, historia. Anécdotas.
El escenario inicial, Managua, después del triunfo de Violeta Chamorro. Luego, en los 43 días en que se desarrollan los acontecimientos, un mercenario sandinista, periodista, idealista, revolucionario que detesta su patria, Costa Rica, pinta con lujo de detalles "la extensa cadena de alianzas y emboscadas en que consistía el poder costarrisible". Se refiere a la sujeción de los gobiernos a los dictados del Pentágono y de cómo preponderan los arribistas, advenedizos, quienes no quieren "hacer fila" en su escala al poder.
VERDADES
El auto de "Cruz de Olvido", va destapando la "Caja de Pandora" que es la política, que con distintos matices viste en el mundo el mismo ropaje, con sus cargas de mentiras, de promesas fallidas, de "quítate tú para ponerme yo", de pactos indisolubles, de trampas...
El sino, la opción del individuo de construir su destino, son objeto de análisis también, como la búsqueda de razón de ser. De la libertad en un laberinto en que hay que ir a tientas para no estrellarse con las murallas del no me importa o sálvese quien pueda. Pero el revolucionario desempleado (como se autocalifica el narrador) vencido, once años después tiene que empacar, abandonar Managua y retornar a su país. Que no sentía suyo, porque: "Era un país de mentira al que yo conocí, aunque en realidad uno nunca conoce un lugar que no ama, sólo lo acepta".
REFLEXIONES
Muchos mensajes contenidos en esta obra hacen detener la lectura para meditar:
"La sociedad condiciona, pero el individuo determina".
"La culpa es mi talón de Aquiles. Sin ella y sin moral hubiera llegado más lejos".
"Yo quería darle un sentido a la vida que vivía y fue ése. Yo en realidad me había enamorado de la estructura, del armazón, del sistema que se degenera y regenera constantemente, que se canibaliza sólo para vomitarse y volver a crearse".
"Para mí...no sé... la revolución es otra teta de la que maman los políticos... los revolucionarios...".
"...Uno se deja llevar por la vida...la vida se lo traga a uno...vos no entendés... a los 20 años uno se traga la vida...a los 40 la vaina es al revés...".
"Todos tenemos nuestros espectros de los cuales es mejor huir o encontrarse con ellos de vez en cuando":
De una forma u otra Cortés presenta los múltiples rostros de las trampas del mundo (entre ellas el alcoholismo, el afán de poder, la política mal entendida, la fama y fortuna), que le tienden al individuo y se tiende él mismo cuando por las circunstancias que fueren (endógenas o exógenas) flaquea y se deja arrastrar hacia los más profundos abismos de impotencia, baja autoestima, miseria humana y se ahoga en sus miasmas.
Salen a flota las ironías de la vida, como en el caso del Procónsul, que era el Presidente de la República: "cómo entender que viéndolo ahí endeble, decadente, tambaleante y débil, frágil, desechable, absolutamente borracho, era difícil creer que ese hombre controlaba un país. Una banana republic, es cierto, pero República al fin".
"Cruz de Olvido", refleja la selva política en que es factible el mimetismo entre el poder y todo lo que suene a ilegalidad, prostitución, muerte, bajeza, cloaca social. Hay un coqueteo constante que muchas veces termina en matrimonio, entre los ejércitos de serviles que se convierten en ojos y oídos de los políticos. Y es que abundan casos en que políticos y corruptos, como las babosas y las víboras, reptan. Hablan el mismo lenguaje.
Cortés describe toda la pudredumbre social. La maquinaria política como un monstruo lleno de tentáculos va hipnotizando, idiotizando a los individuos y luego, a la vez que los victimiza, los convierte en tiranos y vendedores de almas porque tienen que pagar la factura por pretender llegar a la cima. Y siempre los gringos metidos en todo.
Retrata a los "poderosos", que en el fondo son perdedores porque teniendo tanto les falta lo principal, valores morales, alguien a quien de veras le importen y no los cientos de lacayos que los rodean y abanican esparciendo de esta forma en la atmósfera el hedor putrefacto como los actos de ambos. Lo odian, mejor dicho, se odian, pero juegan el juego.
"Así es mejor, porque no los tengo tan cerca. No los tengo que tocar, ni oler, ni manosear", dice desde su balcón el Procónsul.
Política, he allí cómo se la ve con el lente de Cortés: "red de relaciones, amiguismos, favoritismos, sectarismos, zancadillas, bajadas de piso, puñaladas".
Presenta a los títeres sociales. La mascarada de la gente que camaleónicamente va, como en una tragicomedia interpretando un papel, supeditado a las circunstancias y sus intereses personales. Una red que atrapa....
PODER MANIATADO
La obra es una sátira de cómo se arreglan las cosas en la Casa de Gobierno. Refleja la sujeción a los dictados del Pentágono, una y tantas veces como el fin justifique este medio (¿estrategia?): "-Al mejor postor. Me voy a entregar, como una puta, al que me ofrezca mejores y más claras condiciones, por supuesto, para hacer un gobierno-decía, en broma y en serio".
En una parte de su novela, Cortés al hablar, asqueado, de los políticos escribió: "...Prosiguió hasta donde se encontraba el tumulto y contempló entusiasmado el desfile de oscuras aves de la política nacional que revoloteaban por la capilla interior del Unión: cuervos, águilas, lechuzas, infinidad de zopilotes, loras, muchísimas loras bulliciosas, gritonas, sobresaltadas, algunas cacatúas, uno o dos pavorreales, numerosas palomas..:".
También está cargada de escepticismo, como cuando el autor se cuestiona si se espera del individuo que sea actor o mero espectador en la vida. Si hay tino en "estar sentado en el quicio de una puerta viendo pasar la realidad delante de uno. Languidecer en una mecedora frente al espectáculo extinto de sus días miserables". O debe, más bien "abalanzarse hasta el tren de la historia y cambiar el orden de los vagones".
" La Revolución sólo había sido un paréntesis de locura en aquel terrible complejo de identidad que me producía haber nacido en medio de la pequeñez, huérfano de lo grande, huérfano del poder, huérfano de la historia y de las ideas que destrozaron este siglo sin sentido."
En los términos anteriores se lamenta el revolucionario desempleado de "Cruz de Olvido", pero, como la gente se acostumbra al "Status quo". El también "se convierte en testigo del horror, de la degeneración humana", pero, "sólo a mí me estaba vedado aquél antídoto nacional contra la realidad del olvido. Convertirme en el testigo del olvido".


fecha edicion
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72218
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América