Hillary Clinton ya es, oficialmente, la candidata del Partido Demócrata a hacerse con la presidencia de Estados Unidos en las próximas elecciones.
De conseguir su victoria, Clinton se convertiría en la primera mujer en toda la historia del país en alzarse como la máxima responsable del Gobierno en un momento decisivo en el que el magnate y empresario republicano Donald Trump es su principal opositor para optar a la Casa Blanca.
En un contexto actual en el que la imagen de los políticos se ha convertido en una de sus bazas principales, la candidata demócrata sabe que ni siquiera la política está exenta de codearse -y aliarse- con el fashion bussines, y nada mejor para ello que hacerlo con una de las figuras más relevantes de la industria de la moda: Anna Wintour.
La editora jefa de la edición norteamericana Vogue la está asesorando en sus elecciones de vestuario para la campaña.