Siempre lleva la melena perfecta, jamás tiene su cabello fuera de lugar. Así que nadie mejor que Mary de Dinamarca para compartir su experiencia en el arte del peinado con un grupo de estilistas en Río de Janeiro.
La gira oficial de los herederos daneses por Brasil la llevó a la favela Ciudad de Deus (Ciudad de Dios), en donde asistió a un desfile de moda de jóvenes locales, pero antes la princesa se pasó por el “backstage”.
Mary, con un secador y un cepillo redondo, enrolló y desenrolló con desenvoltura sin dar tregua al indomable cabello de una de las jóvenes participantes.
La esposa de Federico quería experimentar por sí misma los proyectos sociales que se llevan a cabo en la Cidade de Deus.