El martes fue un día muy especial para los niños de un centro de protección a la infancia de la localidad belga de Gosselies, en Charleroi. La futura reina desplegó todo su encanto entre sus pequeños anfitriones que se mostraron muy contentos con su visita.
La princesa no escatimó sonrisas y caricias para regalar bonitos recuerdos a los pequeños que están en esta institución, que ayuda a niños cuyos padres no pueden cuidarlos tiempo completo y les proporcionan toda la ayuda necesaria tanto a ellos como para sus familiares.
La princesa de Bélgica continúa llenando su agenda de actividades a favor de la infancia y de las personas menos favorecidas, por las que siempre ha mostrado una especial debilidad y a las que les ha ayudado cada vez que pueda.