Aunque muchas personas no lo crean, la crisis ha llegado a Palacio. La Reina Isabel decidió recortar gastos y pidió al suministrador de regalos navideños de la Casa Real que envíe obsequios más baratos.
Según News of the World, la soberana estableció un límite de 58 euros (73, 5 dólares) para cada regalo familiar y ordenó que los paquetes sean envueltos en papel reciclado.
Los Príncipes William y Harry no podrán pasar una Navidad desenfrenada, para dar el ejemplo.