Entretener al público, principalmente haciéndolo reír -ya sea contándole chistes, haciendo bromas o imitando a algún personaje-, es el trabajo de todo humorista, que aunque no lo parezca resulta un poco difícil. Y es precisamente esto lo que deben hacer los seis participantes del concurso “El Rey del Humor” que tiene como presentador a Andrés Poveda.
El programa que busca dar a conocer a nuevos talentos, también tiene como objetivo servir como terapia a cientos de panameños que disfrutan todos los jueves el concurso.
La mayoría de los humoristas o comediantes se caracterizan por ser personas muy serias y tranquilas, sin embargo, Isis Ivaldi, Amílcar Villarreal, Rogelio Newby, Uriel Araúz y Alejandro Gaviria son la excepción, todos coinciden en que son muy alegres y no hay diferencia alguna entre su trabajo en el concurso y su vida real.
Un gran ejemplo es la representante del área oeste del país y única chica en el grupo, quien confiesa ser muy desordenada y alegre. “La gente que me conoce me grita en la calle viene la loca. Siempre estoy haciendo locuras y contando chistes”, dijo Isis, de 30 años.
Isis, es madre de cuatro niños, y asegura no sentirse intimidada por sus compañeros, ya que está muy segura de su desempeño. Aunque, sí aclara que tuvo que dividir su tiempo para poder cumplir con sus responsabilidades de madre, esposa y profesional.
Desorden total.
Ha quedado más que demostrado que para poder brindarles a los demás lo que se quiere, -en este caso hacer reír- primero hay que vivirlo y sentirlo.
Es por ello que para estos chicos la risa es su gran terapia, “creo que esta es la mejor manera de olvidarse de los problemas, siempre hay que mostrarle una sonrisa a la gente”, manifiesta el colombiano Alejandro Gaviria, quien ya tiene tres años viviendo en el país.
Para Alejandro, quien estudió Artes Escénicas, lo más complicado en el concurso es tener que hablar como los panameños o por lo menos utilizar palabras propias del país. Sin embargo, ya se ha puesto al tanto de todo y gracias a los consejos que recibe de un profesor que los practica ha logrado prepararse muy bien.
Una vez más, el dicho “hijo de tigre nace rayado” se hace realidad, ya que Gaviria heredó este talento de su padre, quien durante su adolescencia se destacó como humorista. Su hermano menor también ha seguido esta línea y en la actualidad está haciendo este trabajo en Colombia.
Personajes muy particulares.
Además de los tan gustados chistes del concurso, también hay personajes que causan sensación como lo es el de la famosa mariquita. Aquí se destaca el más joven de los participantes, Amílcar Villarreal, de 18 años, que desde se inició en esta carrera desde los 13 años.
Este representante de la provincia de Bocas del Toro manifiesta que gracias a que es muy polifacético, hacer personajes como el de viejito, borracho y mariquita le resulta sumamente fácil, y al igual que su anterior compañero heredó el don de su abuelo y de su papá.
De los seis concursantes, uno que llama mucho la atención es Uriel Araúz, un chico tímido, callado y hasta un poco serio, pero, cuando le toca personificar a Mario Moreno “Cantiflas” parece que se transforma y se olvida de los demás. La verdad lo hace bastante bien.
Uriel, de 29 años, empezó a imitar al mexicano desde los años 90 cuando un día vio un recorte de periódico en el que había una foto de este actor. “Me sorprendí con el parecido que tenemos y desde entonces empecé a estudiar su trabajo e imitarlo”, menciona este chiricano.
Definitivamente que la risa es la mejor terapia para olvidarse de tantos problemas y hasta ha ayudado a curar ciertas enfermedades, es por ello que estos humoristas prometen un gran espectáculo para ésta temporada.