Bella está rodeada de peligro, cuando Seattle se ve destrozada por una serie de muertes misteriosas y una vampiresa maligna que no abandona su búsqueda de venganza. Además de la presión de verse agobiada por este entorno, Bella tendrá que escoger entre su amor por Edward y su amistad con Jacob a sabiendas de que su decisión puede provocar una guerra.