Desde los primeros años de colegio, Javier Riba fue encaminado por las letras. En esos años, fue guiado por su profesor de literatura, que le marcó los trazos de la lectura y de la investigación, cimientos para escribir sus dos primeras obras de ficción: "Las vertientes del cielo y "La segunda ley".
El ingeniero Riba ahora comprende muy bien que sin esos primeros pasos, no lograría resultados, en cuanto a la escritura de libros, como él lo señala "no hay escritor que no haya sido primero lector". Y, sobre la forma de leer, el escritor considera que tiene que leerse con entendimiento.
En la familia de Riba hubo una pequeña vena literaria. Por parte de su madre hubo un escritor, su tío, que escribía poesía. También un bisabuelo de España escribió una autobiografía, que incluso le ha dado luces para un nuevo proyecto editorial, mucho más afanoso que los anteriores.
Novelar la historia de los Ribas, de cómo llegaron a Panamá y por qué llegaron, enriquecerla con esta historia del bisabuelo, es la próxima novela histórica que tiene planeada el ingeniero mecánico. Para ello, se sigue preparando, continúa leyendo libros que le enseñen técnicas para mejorar la escritura. Además, él cuenta con "la suerte de tener a dos maestros, uno de ellos es el profesor José Lisímaco Castillo (en vida fue profesor de español y de literatura), el fue mi bibliotecario, me corrector. El otro profesor es Ricardo Ríos, aún sigue siendo mi mentor".
En la literatura se va más lejos acompañado, esa es la filosofía de Javier Riba. "Yo siempre se sido obediente de las correcciones y me gustan las críticas". También he leído libros que te enseñan cómo mantener al lector atento, pero cuando uno escribe lo hace inspirado en algo más que la técnica, en el caso mío "soy un escritor más de inspiración, de temática. Tomo un tema y lo desarrollo, lo convierto en novela o lo convierto en cuento".
En las dos novelas que he escrito hay temas, en la primera hay un estudio de las sensaciones, y en la segunda es un estudio sobre la entropía (el problema que tenemos en el mundo con las empresas transnacionales, que nos tienen contra la pared).
"Tengo en este momento un poemario sin publicar, que es básicamente poesía relacionada con el amor, al que le llamará "Poesía para adolescentes", tomando en cuenta el hecho de que, es cuando se es joven que se tiene más vivo el amor, la protesta, la rebeldía y la búsqueda de un nuevo mundo", señala Riba. Y añade que tiene también un libro de cuentos, que la inicio pensó que lo trabajaría como una novela, pero al revisarlo bien lo dejará como historias separadas: como cuentos.
"Yo me nutro de muchas técnicas para escribir, y en un mismo libro me gusta escribir en varias técnicas y me alimento de diversos escritores, entre ellos, los del realismo mágico; igualmente he trabajado con la entrevista y con la prosa lírica. En cada uno de estos géneros hay escritores que uso como referencia, como Mario Vargas Llosa y Gabriel García Márquez", agrega Riba.
Javier Riba comparte que hay libros que le han impactado por el fondo y otros por la técnica. Por ejemplo, la novela "La guerra del fin del mundo" de Mario Vargas Llosa lo impactó por el fondo, y no por la técnica. Y sobre su forma en sí de plasmar las ideas en el papel, considera que tiene que estar en un ambiente agradable.
El ingeniero, cumple funciones en una empresa de alimentos.
La segunda ley del escritor
El ingeniero Riba en su literatura traslada conocimientos de su carrera profesional.