“Es gracioso, porque en una de las escenas que escapábamos de los zombis, cuando entramos en esta habitación llena de armas, dije: ‘hombre, vengo escapando de estos zombis desde hace tanto tiempo que me siento parte de ese mundo’. Sé cómo reaccionar y me acostumbré a luchar. Hasta sueño con zombis”.
¿Qué aprendió de nuevo esta vez? “Aprendí una buena disciplina, que si practico lo suficiente, puedo pegar derecho o patear bien alto. Son lecciones básicas y es lo que amo de las artes marciales, porque es algo que me llevo conmigo. Sirve para todo: Si no practicas lo suficiente, no vas a escribir un artículo increíble....Todo tiene que ver con la disciplina”.
¿Y la novedad de haber filmado su primera película en 3D? “Fue mucho más difícil, porque en las pantallas de 2D se puede engañar bastante. Y cuando se agrega una tercera dimensión, hay trampas que no funcionan”.